0. Empezando por el principio.
La Coordinación de Núcleos Comunistas (CNC):
- Asume la necesidad de la humanidad de organizarse para la consecución de su libertad y su capacidad de eliminar todas sus opresiones que se lo impiden. “Por un mundo donde seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres”.
- Asume la lucha de clases como principal motor de la historia y del desarrollo de las sociedades.
- Asume que ninguna revolución puede triunfar sin la participación política de las mujeres. Al mismo tiempo, el fin de su opresión solo es posible en el horizonte de libertad del comunismo.
- Asume la necesidad de la dictadura del proletariado como garantía del proceso revolucionario.
- Y por ello, asume también la necesidad de una organización con capacidad de llevar a cabo una estrategia político-militar que genere estructuras de nuevo poder.
- Asume la dimensión internacional de la lucha de clases.
- Asume la posibilidad de la construcción de la dictadura del proletariado en un solo país que, por lo inmediatamente anterior, solo puede ser concebida como base de apoyo para la revolución proletaria mundial.
- Asume la lucha de clases también dentro de la dictadura del proletariado y de las estructuras revolucionarias, y, por tanto, asume también la necesidad de la “revolución dentro de la revolución” en forma de oleadas sucesivas de revoluciones culturales.
1. ¿Qué es CNC y por qué surge?
Sobre la base de los planteamientos anteriores la Coordinación de Núcleos Comunistas (CNC) se constituye como organización política con el objetivo de contribuir a la construcción de la organización comunista imprescindible para llevar a cabo la tarea de derrocar el capitalismo y construir el socialismo. Esta misión es esencialmente histórica, es decir, se desarrolla en el tiempo mediante el proceso de intervención política sobre las contradicciones que surgen en el marco de la lucha de clases y va dirigida a favorecer que la clase obrera asuma su papel de sujeto político, e internacional, como corresponde al desarrollo del capitalismo trascendiendo progresivamente las fronteras estatales y al carácter universal de la clase obrera.
CNC asume e incorpora toda la aportación teórica y política de Karl Marx y Friedrich Engels, así como la que hicieron Lenin, Stalin, Mao Zedong, Ho chi Minh, Fidel Castro, Ernesto Guevara, y todo el bagaje de análisis y de experiencias prácticas legado por dirigentes y revoluciones obreras de todo el mundo y de luchas de liberación nacional. Sin pretender que todas ellas tengan validez universal – muchas son respuestas a coyunturas concretas – como organización pretendemos asumir e incorporar sus legados. Partimos de ellos en el camino de intentar realizar el balance de sus experiencias, en el marco de sus propios contextos y contradicciones, para poder sintetizar la praxis del aquí y ahora; es decir, generar la teoría como generalización de la práctica acumulada.
La agudización de la crisis del capitalismo, iniciada en la década de los 70, la intensificación de la explotación de la clase obrera y la precarización de las condiciones de vida de amplias masas de la población, han ido acompañadas de la destrucción ideológica, política y organizativa de los partidos comunistas, así como de la conversión de los grandes sindicatos en agentes de la burguesía. La degeneración ideológica que precedió a la desaparición práctica de los partidos comunistas de Europa occidental se concretó, entre otras cosas, en las políticas de convivencia pacífica con el capitalismo impulsadas por la URSS en sus últimas décadas que, a su vez, contribuyeron decisivamente a su hundimiento.
Las “nuevas” organizaciones políticas surgidas al calor de las movilizaciones sociales que tuvieron lugar entre los años 2011 y 2014, han cumplido su función de debilitar, al movimiento obrero y popular, asumiendo íntegramente el papel de agentes del imperialismo. Este objetivo de la burguesía, que ha sido facilitado por la inexistencia de una organización comunista suficientemente fuerte como para enfrentar en condiciones la batalla ideológica, ha sido también asumida por las llamadas izquierdas independentistas despojadas hoy de todo cuestionamiento del capitalismo y de sus instrumentos, la UE y la OTAN.
CNC surge ante la constatación, evidenciada a partir de la pandemia Covid, de la incapacidad de prácticamente todas las organizaciones de la izquierda revolucionaria, incluidas las comunistas, de realizar un análisis integral de la estrategia de la oligarquía imperialista y de los elementos de la lucha ideológica mediante los que intensifica su dominación de clase y el sometimiento de los pueblos.
Si no se trabaja seriamente en la construcción de la independencia política e ideológica y no se identifican y desenmascaran con toda firmeza – tanto en el marco del movimiento comunista, como ante la clase obrera – los nuevos cambios de registro mediante los que la burguesía perpetra los ataques y las sofisticadas herramientas de manipulación informativa y de lucha ideológica destinadas a legitimarlos, se repetirá el esperpento ya vivido con la pandemia Covid: la aceptación por parte de organizaciones pretendidamente revolucionarias de la mano benefactora del Estado, o incluso su aplauso, como salvadora de desastres apocalípticos.
Cuando la destrucción de los medios de vida de la clase obrera y las clases populares, junto con las contradicciones que genera la guerra imperialista,puede crear las condiciones objetivas para desencadenar un proceso revolucionario, es cuando la burguesía afila sus más poderosas armas de control social, y cuando la creación de la conciencia revolucionaria exige la máxima claridad en la lucha ideológica.
CNC afirma que el objetivo de reconstruir la fuerza organizada de la clase obrera – hoy más debilitada que nunca – requiere:
- Desenmascarar como elementos fundamentales de la lucha de clases, los elementos ideológicos con los que el imperialismo pretende acabar definitivamente con la conciencia de clase y subyugar la contestación social.
- Contribuir a la construcción política y organizativa del instrumento que cree las condiciones subjetivas para abordar la tarea esencial: derrocar el capitalismo y construir el socialismo y el comunismo.
La expropiación de la burguesía y la destrucción del Estado capitalista exigirá el empleo de los métodos de lucha adecuados a la situación, a sabiendas de que este proceso, ni será pacífico, ni transcurrirá principalmente por la vía electoral.
La crisis capitalista y la destrucción acelerada por políticas de Estado.
1.- La gran crisis iniciada en los años 70 del siglo XX, tras varios episodios de agudización, manifiesta desde 2020 su fase más intensa. Es una crisis de sobreacumulación de capital y sobreproducción de mercancías en la que la sustitución de trabajo humano vivo por maquinaria y tecnología alcanza niveles muy altos en determinados sectores de los países centrales del sistema. Aumenta así enormemente la productividad, pero se intensifica la tendencia a la caída de la tasa de ganancia, ya que el trabajo humano es el único que produce valor.
2.- El recurso la deuda para intentar evitar el colapso – típico de todas las crisis capitalistas – ha alcanzado proporciones gigantescas. La deuda global casi cuadruplica el Producto Bruto Mundial. A este endeudamiento masivo se suma la ingente cantidad de productos financieros derivados, y en los últimos años, la producción de dinero “mágico”, sin el menor respaldo real, por EE.UU y la UE.
3.- El desarrollo de la crisis, potenciada por políticas de estado – sobre todo en la UE – como las de la pandemia Covid, sanciones a Rusia, voladura de gasoductos, transición energética, políticas agrícolas y ganaderas, etc, ha acelerado la destrucción de puestos de trabajo, de pequeñas y medianas empresas, así como la concentración y centralización de capital en gigantescos fondos de inversión. Esas políticas han sido alimentadas con cantidades ingentes de dinero público – fondos Next Generation – que reciben las grandes empresas y que aumentan el endeudamiento de los estados.
4. La La crisis, que afecta al todo el sistema capitalista, no lo hace por igual. Las decisiones políticas impuestas por la UE y dictadas por el imperialismo anglosajón – máximo representante de las grandes corporaciones – han acelerado el hundimiento económico de los países europeos, afectando especialmente a Alemania.
5.- En el Estado español la desindustrialización y la destrucción de la agricultura y la ganadería, así como la privatización de todos los sectores estratégicos (energía, transportes, comunicaciones, etc) iniciada con motivo del ingreso en la CEE, se ha acelerado como consecuencia de las políticas citadas.
Las condiciones de la lucha de clases.
6.- La clase obrera, también en las condiciones creadas por la introducción de las tecnologías de la IV revolución industrial, conserva todo su poder potencial, que no depende de su número, ni de la proporción que representa del total de la población. Un solo trabajador que pone en marcha un proceso de producción o distribución concentra en sí mismo la creación de plusvalor.
7- Las subcontratas, los falsos autónomos, la masificación de la precariedad, la doble escala salarial, etc, permiten al capital aumentar la explotación mediante la división de la clase obrera, dificultando la percepción de la unidad objetiva de sus interesas frente a la burguesía.
8.- La derrota de la clase obrera que ha permitido al capital la introducción de estas medidas a través de los diferentes gobiernos a su servicio, tiene en cada país una historia concreta de represión y de corrupción de dirigentes políticos y sindicales.
9.- Esta derrota remite al desmoronamiento ideológico y político que supone considerar que es posible la convivencia pacífica con el capitalismo y, en el caso de los partidos comunistas europeos, de proponer el horizonte electoral como el único posible. Las consecuencias son evidentes: el hundimiento de la URSS, las contradicciones de otros procesos como el chino y la práctica desaparición de los partidos comunistas europeos.
10- Todo ello se sustancia en el mayor debilitamiento ideológico y organizativo de la clase obrera desde el final de la II Guerra Mundial, medido en su capacidad para constituirse en sujeto político y llevar a cabo la destrucción del capitalismo y la construcción del socialismo.
11.- Lejos de delirios posmodernos acerca del final de la clase obrera o de otros que se llaman marxistas – socialistas y que afirman que el trabajo ha perdido el papel central en la producción, para los comunistas este es el terreno en el que se desarrolla la lucha, estas son las condiciones materiales, objetivas y subjetivas, en las que hay que trabajar.
12.- La construcción de la fuerza organizada del proletariado para que actúe como clase para sí, capaz de asumir su misión histórica de conquista del poder político, no es un asunto determinado por las condiciones técnicas de la producción y la distribución, o por factores biológicos como la edad o socioculturales como el género de los trabajadores o su lugar de origen. La construcción de la independencia y la unidad de la clase obrera es un asunto esencialmente ideológico y político que, tomando en cuenta las condiciones concretas, concierne directamente a las organizaciones comunistas.
La lucha de las mujeres trabajadoras frente al feminismo burgués e imperialista.
13.- El patriarcado, que surge históricamente como resultado de la aparición de la propiedad privada y de la sociedad de clase, introduce formas específicas de explotación y de opresión de las mujeres trabajadoras.
14. – La ideología patriarcal, como parte de la ideología dominante, tiende a reproducirse también en el seno de la clase obrera, tanto en forma de malos tratos, como en la reproducción del rol burgués de la mujer, como en el menosprecio o la obstaculización de la organización y la lucha de las proletarias. Todas ellas deben ser consideradas como penetración entre el proletariado de la ideología del enemigo de clase, asumiendo en la teoría y en la práctica, que la lucha por el comunismo es la lucha contra toda discriminación u opresión.
15.- No ha existido revolución obrera en la que no haya habido una participación destacada de las mujeres y no habrá proceso revolucionario sin que las mujeres tengan un papel decisivo.
16.- Los mayores avances en materia de igualdad y libertad de las mujeres se han producido países donde ha habido revoluciones socialistas y en territorios controlados por organizaciones político-militares de carácter comunista.
17.- Si bien en el movimiento obrero puede ser necesaria la existencia de organizaciones de mujeres para evitar que la reproducción de la ideología dominante minusvalore o dificulte sus formas de lucha, en el nivel superior, político, como expresión embrionaria de la sociedad sin clases y sin opresiones de ningún tipo, la organización será la misma. Ello requiere una vigilancia permanente para evitar cualquier tipo de discriminación, incluidas las derivadas de la orientación sexual o identidad de género, y un trabajo de formación específico dirigido a las mujeres para facilitar su incorporación a tareas de dirección.
18.- El feminismo, trata de colocar la contradicción de género por encima de la de clase, y en consecuencia, no sólo pretende arrancar a las mujeres de su puesto en la lucha contra la burguesía, sino incluso plantea la prioridad del combate contra “los hombres”. Constituye una poderosa arma ideológica de la burguesía para dividir y confundir a la clase obrera, que las organizaciones comunistas deben combatir.
19 .- El feminismo engendrado en los centros de poder del imperialismo tiene una poderosa vertiente colonial implementada mediante ONG,s feministas, que dejando intacta la dominación imperialista que determina el saqueo y el subdesarrollo, promueve formas de “liberación” de las mujeres de factura burguesa, blanca y eurocentrista.
20.- El feminismo neocolonial, cómplice de programas de esterilización involuntaria de las mujeres en muchos países del sur, es utilizado para dividir – mujeres contra hombres – movimientos obreros y campesinos y luchas de liberación nacional.
21.- El internacionalismo proletario incluye la solidaridad de clase y el apoyo a la lucha de liberación nacional de los pueblos, excluyendo todo tipo de paternalismo. La liberación de las mujeres forma parte del proceso general de autodeterminación de los pueblos y, dirigida por las propias mujeres, se inscribe en la lucha general antiimperialista y anticapitalista.
La estrategia de la burguesía para gobernar la crisis.
22.- La bancarrota de Occidente a gran escala está servida y las oligarquías mundiales, los dueños de los grandes fondos de inversión y de la Deuda, se preparan para apropiarse todas las garantías públicas y privadas de la misma. La gran reestructuración del capitalismo que anunció el Foro Económico Mundial de Davos, es la expresión concentrada del programa de las clases dominantes.
23. – La ejecución del programa de destrucción planificada a gran escala necesita transformaciones nada tienen que ver con la “mano invisible del mercado”, aunque sí con el poder invisible del gran capital. La voladura controlada de empresas que haría desaparecer el 40% de los puestos de trabajo, máxime con una guerra en el horizonte, entraña, como la historia ha demostrado, graves riesgos de desestabilización social y la posibilidad real de revolución.
24.- La implementación de estas transformaciones a través de políticas de Estado, impulsadas por la UE, financiadas con dinero público, que destruyen las condiciones de vida y de trabajo de importantes sectores de la población, van acompañadas de sofisticadas campañas de alto contenido ideológico destinadas a hacer creer que son “necesarias” en aras de evitar males terribles. La propuesta que da coherencia ideológica y que aglutina esas medidas es la agenda 20/30.
La ONU y sus agencias como instrumentos de dominación.
25.- La Agenda Climática y el Tratado de Pandemias de la OMS, basado en la experiencia del Covid, son los mejores ejemplos de la estrategia ideológica y de control social de la burguesía, que han sido asumidos como dogmas por organizaciones que se dicen comunistas y revolucionarias y que es necesario desmontar.
26.- La agenda Climática, envuelta en un poderoso aparato de propaganda reproduce incesantemente mantras como el calentamiento global, exceso de emisiones de CO2 o el agotamiento de recursos energéticos. El objetivo real es acelerar la destrucción de pequeñas y medianas empresas incapaces de competir favoreciendo la concentración de capital, además de imponer al resto del planeta el uso de tecnologías que la oligarquía mundial controla, así como criminalizar el uso de energías fósiles producidas por países que no están bajo su esfera de influencia.
27.- La penetración de la ideología “climática” ha llegado también a casi la totalidad de los sindicatos y organizaciones de izquierda que, cual émulos del Foro de Davos, promueven actividades destinadas a propagar el “decrecimiento” y a reducir la producción y el consumo. Ese falso ecologismo, fomentado también por ONGs bien financiadas, implica además aceptar que la lucha individual contra la contaminación ambiental, causada fundamentalmente por las grandes multinacionales y de un modo de vida promovido por ellas, es posible sin destruir el capitalismo.
28.- La probable fabricación de un microorganismo “con ganancia de función”, es decir, con un aumento artificial de su capacidad patogénica en un laboratorio de armas biológicas de EE.UU, y su puesta en circulación a escala planetaria, llevaron a implantar medidas de militarización social en gran parte de los países, sobre todo, en EE.UU y la UE.
29.- El terror, la censura de toda opinión crítica y el soborno de dirigentes políticos y sanitarios y de medios de comunicación hicieron posible que se aceptaran sin apenas resistencia medidas que hasta ahora sólo se habían tomado en tiempos de guerra. Brutales medidas de cancelación de derechos y libertades fundamentales y de destrucción de empleo fueron aceptadas por prácticamente todas las organizaciones políticas y sindicales de la llamada izquierda, incluso las autocalificadas de revolucionarias. Aceptaron sin rechistar la función “protectora” de la represión del Estado, o la independencia de la ciencia encarnada por el sector empresarial más mafioso: las multinacionales farmacéuticas.
30.- El cierre de la economía provocó el hundimiento masivo de pequeñas y medianas empresas. La implantación generalizada de las gestiones on-line, el trabajo telemático o las compras por internet tuvo como consecuencia la cancelación a gran escala de oficinas bancarias y de departamentos administrativos, al tiempo que aumentaron exponencialmente las ganancias de las grandes empresas tecnológicas.
31.- El gran experiemento de control social que supuso el Covid, se pretende instituir erigiendo a la OMS, financiada por las grandes multinacionales farmacéuticas, en autoridad sanitaria mundial.
El director general de la OMStendría la autoridad para imponer, por encima de la legislación interna de cada Estado las mismas políticas aplicadas durante el Covid, ante las anunciadas nuevas “pandemias”, “emergencias sanitarias de origen climático”, etc..
32.- Para construir la independencia de clase y, sobre todo para cenfrentar el poder del capitalismo agónico, más depredador que nunca, es imprescindible que la organización comunista lleva a cabo la batalla ideológica que permita desenmascarar ante la clase obrera los aparatos dominación de la burguesía.
La guerra imperialista, el fascismo, el sionismo y el mundo multipolar.
33.- El objetivo de EEUU de controlar económica y militarmente Europa, al que obedeció la creación de la OTAN después de la II Guerra Mundial, y que avanzó significativamente con la desaparición de la URSS, está ahora plenamente alcanzado; el hundimiento económico de la UE se profundiza progresivamente y sus gobiernos hablan con una sola voz, la de la OTAN, es decir, la de EE.UU.
34.- El imperialismo, expresión del capitalismo agonizante pero armado hasta los dientes, prepara una guerra a gran escala y de larga duración para dominar el mundo. El cerco de la OTAN a Rusia y a China obedece a la pretensión declarada de desmembrar el país y apropiarse de los recursos rusos, para a continuación emprender la gran guerra contra Pekín.
35.- La decisión del gobierno ruso de emprender en febrero de 2022 la operación destinada a preservar su profundidad estratégica frente a la OTAN y a desnazificar y desmilitarizar Ucrania, poniendo fin a las masacres del Donbas, fue absolutamente legítima y marcó un punto de inflexión en la geopolítica mundial.
36.- La guerra de la OTAN contra Rusia en carne ucraniana ha puesto de manifiesto la alianza del imperialismo con el fascismo desde el final de la II Guerra Mundial que junto a los servicios secretos militares de los países europeos han venido perpetrando salvajes atentados en diferentes países europeos, incluido el Estado español.
37.- La alianza del imperialismo euro- anglosajón con el fascismo, incluye al sionismo, así como la utilización de grupos islamistas sunníes para la ejecución de atentados o para su utilización en las guerras o desestabilización de países que sus intereses designen.
38- La más que probable derrota de la OTAN por Rusia en Ucrania es el preludio de una guerra a gran escala. La OTAN y los líderes de la UE declaran que la derrota de Rusia es imprescindible para la seguridad y la estabilidad de Europa. Preparan la militarización de los países de la UE mediante la “economía de guerra” que significa prioridad absoluta y aumento significativo del gasto militar, recortes sociales y de derechos laborales y primacía absoluta de la propaganda de guerra.
39.- La guerra se alza, como en crisis anteriores, como instrumento predilecto de la burguesía para llevar a cabo sus planes de destrucción de empresas, para aumentar enormemente sus beneficios con los presupuestos de guerra y, para imponer con la militarización el mayor nivel de disciplinamiento social y de represión.
40.- Ante la agudización de la lucha de clases, el imperialismo – como en otras situaciones de guerra – no va a escatimar recursos para confundir y debilitar la respuesta social. Uno de sus principales instrumentos lo constituyen las organizaciones ni-nis, entre ellas toda la izquierda institucional pero también la extraparlamentaria, que equiparan la OTAN con el gobierno de la nación agredida, contribuyendo eficazmente a paralizar la movilización contra la guerra.
41.- La denuncia del negocio de la guerra y de la utilización de la destrucción y de la carnicería humana como “salida” de la crisis, la oposición a los gastos militares y la participación del ejército en la guerra contra otros pueblos, la confrontación con la propaganda de guerra y con la militarización de la sociedad, deben atravesar las luchas obreras y los movimientos sociales. Esa es hoy la tarea esencial de los comunistas.
Alianzas que escapan al control de l imperialismo.
Los BRICS y las incipientes alianzas anticoloniales en África.
42.- La decadencia del imperialismo euro-estadounidense está produciendo dos grandes consecuencias interconectadas. Por un lado, el recurso creciente a la guerra y, por otro lado, el surgimiento de alianzas entre países y entre organizaciones políticas de distinta naturaleza. pero que tienden a confrontar con el imperialismo. Tales son los BRICS, el Eje de la Resistencia y el embrión de alianzas africanas anticoloniales.
43.- Los BRICS, sobre los poderosos pilares de Rusia y China, han abierto esferas de influencia, sobre todo económicas, que el imperialismo no controla. El reforzamiento de las relaciones de todo tipo entre los países miembros relativiza el impacto de las sanciones a que les somete el imperialismo, al tiempo que aumenta significativamente el uso de monedas diferentes al euro y al dólar en sus transacciones. La adopción de una moneda común y el regreso al patrón oro sería un importante paso hacia la integración.
44.- En la órbita de este espacio que intenta escapar a la bota imperial y colonial, hay que situar los recientes cambios políticos habidos en Mali, Burkina Faso y Níger, junto a otros que empiezan esbozarse en otros países africanos. Los nuevos gobiernos impuestos por golpes de Estado con fuerte apoyo popular han solicitado ayuda militar a Rusia para eliminar la lacra yihadista, y han conseguido deshacerse de la presencia militar francesa y de la ONU, al tiempo que intentan reorientar sus economías sobre la soberanía de sus recursos.
45.- En la actualidad, atribuir a los BRICS un papel político antiimperialista de defensa de los pueblos oprimidos – como bien ha mostrado el escaso papel jugado ante la masacre palestina – más allá del juego de intereses y de contradicciones que configura el complejo escenario político internacional, carece de fundamento. No obstante, su mera existencia supone un contrapeso, antes inexistente, al poder omnímodo del imperialismo.
La Resistencia Palestina y el Eje Antiimperialista y Antisionista
46.- El formidable ataque militar de la Resistencia Palestina al estado sionista del 7 de octubre y las derrotas que su combate, con una enorme desproporción armamentística, le está infligiendo, forman ya parte de las hazañas memorables de la lucha de los pueblos.
47.- La bestial respuesta de “Israel, que a pesar de todo el apoyo militar de EE.UU y la UE no ha sido capaz de documentar victoria alguna sobre la Resistencia, está perpetrando una de las matanzas más brutales de población civil.
48.- La lucha del pueblo palestino, al tiempo La lucha del pueblo palestino, al tiempo que convoca gigantescas manifestaciones en todo el mundo de apoyo explícito a su lucha armada , sobre todo del pueblo árabe y musulmán, ha hecho saltar por los aires los enésimos planes sio-imperialistas de “normalización” de regímenes árabes con la entidad sionista y otros ambiciosos proyectos.
49.- La Resistencia Palestina, hegemonizada por Hamás, pero plural y unida, ha eliminado cualquier vestigio de legitimidad de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) y la propuesta de los dos estados, surgida tras los Acuerdos de Oslo en 1993. Estos acuerdos fueron firmados por la ANP en el marco de la derrota árabe tras la devastación de Iraq en 1991, primer ataque imperialista tras el hundimiento de la URSS.
50.- El Eje de la Resistencia es una alianza política aconfesional, antiimperilista y antisionista, que reconoce como núcleo vertebrador el apoyo a la lucha del pueblo palestino. Este Eje, del que forman parte todas las organizaciones de la Resistencia Palestina, se ha volcado en sus apoyos: Hezbollah, atacando a la entidad sionista desde Líbano, las organizaciones iraquíes haciendo lo mismo sobre bases norteamericanas en suelo sirio e iraquí y Ansarolá desde Yemen impidiendo el paso de barcos relacionados con Israel por el Mar Rojo.
51.-Tanto “Israel” como los regímenes árabes, peones del imperialismo y del sionismo, sufren procesos de fuerte desestabilización interna. Son la consecuencia directa de la insólita capacidad de resistencia del pueblo palestino y de sus aliados que hace saltar los frágiles equilibrios sobre los que se asienta la dominación neocolonial en Oriente Próximo.
52.- CNC considera que la lucha antiimperialista, junto a la construcción de la clase obrera como sujeto político, son dos procesos íntimamente unidos y que se retroalimentan.
La lucha contra el imperialismo euro-estadounidense-sionista, el único existente en estos momentos, es esencial, sobre todo en los países centrales, aunque se trate de un imperialismo subalterno como el del Estado español.
El movimiento antiimperialista debe constituirse a escala mundial y en el marco de la UE, en lucha por:
– salir de la OTAN y el desmantelamiento de las Bases.
– expulsar del territorio a cualquier ejército extranjero.
– contra los presupuestos de guerra y el drástico recorte de gastos militares.
– contra la participación del ejército en cualquier guerra y contra todo ataque atlantista a cualquier país del mundo.
En consecuencia, la lucha antiimperialista debe apoyar todo movimiento de liberación nacional que intente sacudirse su yugo, entendiendo que allí donde el imperialismo centra su agresión militar, económica o mediática, el pueblo que se alza en armas contra él, lo hace en nombre de toda la humanidad.
*****
El marco político de la lucha de clases en el Estado español está determinado por la Transición y la incorporación a la UE y a la OTAN.
La Transición, un gigantesco ataque a la clase obrera y a los pueblos del Estado español.
53.- La guerra contra el fascismo internacional llevada a cabo por la República española entre 1936 y 1939 traicionada por las democracias burguesas francesa y británica y que contó con el apoyo entusiasta de las Brigadas Internacionales y de la URSS, anticipó el escenario político de la II Guerra Mundial.
54.- La victoria militar del fascismo en España, seguida por las masacres pueblo a pueblo y barrio a barrio de todas aquellas personas vinculadas con la República, pretendió enterrar para siempre la voluntad popular de lucha y de resistencia. No lo logró. A pesar del terror, del inmenso vacío que dejaron los muertos, los exiliados, los encarcelados, los no nacidos, las víctimas del hambre y de la represión, el movimiento obrero, y de su mano, el movimiento popular surgió pocos años después de terminada la guerra y adquirió grandes dimensiones.
55.- La Transición, precedida por la política de reconciliación nacional del PCE y de convivencia pacífica con el capitalismo del PCUS, supuso la perpetuación de los aparatos de poder de la Dictadura (monarquía, bandera, himno, leyes antiterroristas, Tribunal de Orden Público/Audiencia Nacional, mantenimiento de jerarquías militares, policiales, judiciales y administrativas, el poder de la Iglesia, etc.). Ninguno de los elementos que pudiera ser considerado como de ruptura estuvo presente. La ley de Amnistía de 1977 ha sido una Ley de Punto Final que dejó impunes los centenares de miles de crímenes de guerra y de lesa humanidad perpetrados durante casi 40 años de Dictadura. Las cárceles siguieron llenas de luchadores revolucionarios; unos salían por una puerta y otros entraban por la otra, al mantenerse las mismas calificaciones de delito.
56.- La Transición fue un ataque brutal y certero contra la clase obrera desde el punto de vista de la lucha de clases. Fue perpetrado a través de la firma de los Pacto de la Moncloa por el sindicato CC.OO, tras enterrar las comisiones obreras que, emanadas de las asambleas, representaban la unidad, la independencia de clase y la democracia obrera. El objetivo era, y se consiguió, debilitar hasta la extenuación a uno de los movimientos obreros más combativos de Europa, amputando todo vestigio de independencia de clase, hasta dejarlo convertido en un instrumento de la burguesía.
57.- Esa función no podía ser realizada sólo desde fuera por la CIA y la socialdemocracia alemana. Fue preciso que la dirección del mayor partido de la clase obrera, el PCE, llevara a cabo la tarea de vaciarlo política y organizativamente y de hacer pasar como un éxito lo que era una autoinmolación en toda regla del proletariado del Estado español en el altar de la burguesía imperialista.
58.- La claridad de ideas sobre este trascendental asunto es clave para la reconstrucción del movimiento obrero y del partido comunista. El asunto no es calificar al PCE de más o menos reformista; la tarea central es lograr que la clase obrera asuma la Transición como un gigantesco ataque de la burguesía, estatal e internacional, con la complicidad criminal de quienes colaboraron decisivamente Para ello el conocimiento de nuestra historia reciente por parte de la juventud obrera es decisivo.
Tras la derrota de la Transición, la entrada en las principales estructuras de poder de la burguesía imperialista: la CEE y en la OTAN.
59.- Castrado el movimiento obrero tras la derrota de la Transición, los partidos de la izquierda institucional impusieron sin resistencia el ingreso en la CEE como la entrada en la “Europa de los derechos sociales y el bienestar”, que sirvió para la liquidación masiva de la industria, la agricultura y la ganadería, así como para la privatización a precio de saldo de todas las grandes empresas y bancos públicos.
60.- La entrada en la OTAN, que el PSOE vendió como el “peaje” necesario para entrar en el “paraíso europeo del bienestar”, fue la última gran batalla política de la izquierda cuya derrota cerró la Transición. No obstante, la victoria del NO en Euskal Heria, Cataluña y Canarias y el recuerdo de las grandes movilizaciones contra la OTAN y las Bases forman parte del fermento que es preciso actualizar para la lucha antiimperialista actual.
El apoyo a la lucha por el Derecho de Autodeterminación y a la independencia, una cuestión democrática y de clase.
61.- La negación del Derecho de Autodeterminación de los pueblos del Estado español es una de las muestras más claras de la pervivencia de la herencia de la Dictadura. Su aceptación por parte de todas las fuerzas políticas que han gobernado – incluidas Podemos, IU y Sumar – las identifica como cómplices necesarios del Régimen del 78.
62.- CNC defiende y se compromete con la lucha por el Derecho de Autodeterminación, que incluye el derecho a la independencia, de los pueblos del Estado español por dos razones fundamentales:
– porque es un derecho democrático básico
– porque, en aras del objetivo prioritario de la unidad de clase, es indispensable que la clase obrera de los pueblos oprimidos perciba a su lado a la clase obrera de la nación opresora, borrando así cualquier posible acusación de complicidad de esta última con la burguesía.
¿Fascismo o dictadura de la burguesía?
63.- La lucha del Estado contra el Movimiento de Liberación Nacional Vasco, contra las organizaciones populares vascas y contra las organizaciones comunistas que no aceptaron la Transición y que padecieron décadas del más brutal terrorismo de Estado, ha ido acompañada de un endurecimiento y extensión de toda la legislación antiterrorista de la Dictadura.
64.- A pesar del cese de la actividad armada de ETA y de promesas electorales, sistemáticamente incumplidas, continúa vigente todo el aparato represivo aplicado a sindicalistas, raperos, movimientos sociales y con una dureza inusitada a las personas inmigrantes.
65.- A medida que la crisis arrecia y el riesgo de revueltas populares empieza a amenazar su “estabilidad”, los gobiernos de la UE no han tardado en arrojar por la borda derechos y libertades . Los métodos autoritarios se instauran, alimentando el fascismo más o menos abiertamente, para asegurar la dictadura de la burguesía, máxime cuando el escenario de guerra a gran escala y de larga duración se perfila cada vez con más nitidez.
66.- El experimento de control social de la pandemia Covid mostró con claridad hasta dónde están dispuestos a llegar. Los mismos Estados de Alarma fueron aplicados en muchos países de la UE, al igual que la Ley de Seguridad Nacional, ya en vigor en muchos de ellos y en tramitación parlamentaria aquí. La cancelación del derecho a la información, a la libertad de expresión y la implantación férrea de la censura, en vigor desde 2020, se ha extendido a todo lo relativo a la guerra de la OTAN contra Rusia. La propaganda de guerra es la única “información” que transmiten todos los medios sin excepción.
El camino para avanzar hacia el objetivo de la revolución socialista.
67.- Cuando la burguesía imperialista, intentando dar salida a la gigantesca crisis capitalista, se dispone, no sólo a intensificar la destrucción de las condiciones de vida de la clase obrera, sino a imponer la “economía de guerra” y a enviar a la juventud al frente de batalla, el grado de conciencia y organización del proletariado se sitúa en los niveles más bajos de hace décadas.
68.- La derrota de las revoluciones socialistas que jalonaron el siglo XX cuyo paradigma es el hundimiento de la URSS a principio de la década de los noventa, culminó el ya avanzado derrumbe ideológico, político y organizativo de los principales partidos comunistas. Esta derrota es una enorme losa que las organizaciones comunistas revolucionarias aún no hemos conseguido superar.
69.- Las consecuencias en el plano político han dado lugar al surgimiento de fuerzas nacidas al calor del malestar social ante los ataques contra la clase obrera con los que la burguesía hacía frente a los diferentes estallidos de las crisis. Estas organizaciones pretendían ofrecer “soluciones” sin confrontar ni con el capitalismo, ni con sus estructuras políticas, culturales y militares. Sus efímeros éxitos electorales, han dejado tras de sí un profundo sentimiento de derrota e impotencia. Ya no hay esperanzas de que la participación electoral pueda resolver nada, pero los niveles de organización y de lucha obrera y popular están bajo mínimos, sin referente alguno, ni sindical, ni político.
70.- La mayor parte de las organizaciones que se llaman comunistas no ha asimilado los cambios cualitativos que la situación presenta y creen que la crisis sólo supone un incremento de la explotación de la clase obrera. Como la historia demuestra, comprender lo nuevo en la estrategia de la oligarquía capitalista es condición para que la línea política comunista penetre en la clase obrera y ésta pueda responder a la ofensiva de la burguesía en todas sus dimensiones y a sus nuevos instrumentos de dominación.
71.- La fragmentación del análisis de la realidad, es decir, la incomprensión de la unidad general de la ofensiva del capital contra la clase obrera y las clases populares en sus diferentes manifestaciones y ropajes justificatorios (Deuda, pandemias, cambio climático, guerra, etc.), impide entender el capitalismo como realidad histórica y articulada de relaciones sociales y es la legitimación de la impotencia política.
72.- La construcción de la organización comunista, de su potencia ideológica y política para infundir en la clase obrera y en el movimiento popular la necesidad ineludible de enfrentar la barbarie que el capitalismo y el imperialismo supone, es determinante para evitar una derrota de dimensiones semejantes a las que pudo representar el nazismo y que fue conjurada fundamentalmente por el comunismo.
73.- La construcción de la organización comunista no puede basarse ni en supuestas legitimidades históricas por éxitos pasados, ni en la mera voluntad autoproclamativa o, menos aun, en acuerdos cupulares de organizaciones. La organización comunista es el resultado de la intervención consciente y organizada en la lucha de clases.
74.- CNC parte, sin arrogancia pero con firmeza, de la voluntad insobornable de contribuir a destruir el capitalismo y de construir el socialismo y el comunismo.
La batalla de ideas que nos espera tiene que saber enfrentar el control masivo a escala inédita de todos los aparatos culturales, educativos, científicos e informativos, por parte de la burguesía. Su dogma central no ha variado: el carácter “natural” e inmutable del orden capitalista y al que sólo cabe reformarlo, pero para aparentar cambios y seducir a la juventud, en cada época se disfraza con ropajes nuevos y radicales.
La herramienta más poderosa en nuestras manos es la teoría marxista imbricada en la experiencia concreta de la lucha de clases y su formidable capacidad para desarticular y derribar los mitos sobre los que se asienta la dominación.
Lenin sentenció con rotundidad esos intentos de erigir nuevas vías: “El problema de la ideología se plantea solamente así: ideología burguesa o ideología socialista. No hay término medio, pues la sociedad no ha elaborado ninguna “tercera” ideología; además en la sociedad desgarrada por las contradicciones de clase nunca puede existir una ideología al margen de las clases, ni por encima de las clases. Por eso todo lo que sea rebajar la ideología socialista, todo lo que sea alejarse de ella, equivale a fortalecer la ideología burguesa”.
Somos muy conscientes de que la victoria no está asegurada, pero también de que en esa confrontación se juega el porvenir de la dignidad humana, el futuro de la humanidad.
*****
Líneas de trabajo fundamentales.
Extender y fortalecer la Coordinación de Núcleos Comunistas.
75.- Junto con la decisiva intervención de la militancia en las luchas obreras y populares, la difusión de la revista “Con-ciencia de clase”, la organización de debates sobre sus contenidos, y la formación política permanente, son las herramientas básicas de la construcción comunista.
CNC procurará actuar de manera coordinada con otras organizaciones comunistas, tanto en el movimiento obrero o en la lucha antiimperialista, como a escala estatal, con organizaciones comunistas de las nacionalidades.
Avanzar en la construcción de la independencia de la clase obrera.
76.- El proletariado es la clase trabajadora universal que corresponde al modo de producción capitalista, que se constituye en clase independiente de la burguesía y que se enfrenta a ella en el marco de la lucha de clases. No es un concepto sociológico (mujeres, parados, inmigrantes, fijos, precarios, etc.) sino político. La aparición de la conciencia de clase, implica la comprensión y la asunción de la necesidad y la posibilidad de constituirse en clase dominante y conquistar el poder político para construir el socialismo y el comunismo.
77.- La fragmentación del proletariado, que dificulta la percepción de la unidad de clase, junto a las dificultades subjetivas producto de errores y derrotas del movimiento revolucionario, son el terreno de juego en el que se desarrolla hoy la lucha de clases y en el que debe tener lugar la intervención política de los comunistas. Ni es un muro impenetrable. Romperlo requiere encontrar sus puntos débiles y las herramientas necesarias.
78.- El elemento central de la lucha de clases de la burguesía contra la clase obrera es impedir que ésta sea consciente de su poder. Un poder que es incomparablemente más grande que el porcentaje que ésta supone con respecto al total de la población. Ese poder consiste en su capacidad de mostrar, no sólo que la burguesía es perfectamente prescindible para el funcionamiento de la sociedad, sino que su eliminación como clase es la condición primera para acabar con el crimen cotidiano que la explotación engendra y, sobre todo, que es capaz de hacerlo.
79.- En el proceso de construcción del poder de la clase obrera, la reivindicación de la asamblea de trabajadores y trabajadoras, de todas las categorías, partiendo de la asamblea de centro de trabajo, como órgano decisorio supremo, tiene carácter estratégico. Es la encarnación de la democracia obrera y de la unidad de clase.
La asamblea debe decidir, sobre todo en momentos álgidos de la lucha, si el comité de empresa la representa o no. En el caso de que no sea así, la asamblea elige directamente a los miembros la Comisión o Consejo, a aquellos y aquellas que considera más firmes, más íntegros y más combativos. Y ante ella responden.
80.- La comisión obrera, emanada de la asamblea es radicalmente diferente del comité de empresa, elegido en unas elecciones sindicales, convocadas y controladas por el poder y por la burguesía en última instancia. En ellas unos sindicatos compiten con otros, representando el guión preferido por la patronal, el de la escenificación de la división de la clase obrera. Además, salvo excepciones que confirman la regla, el comité se convierte en el “agente social” representante de la patronal. Esta situación repetida hasta el infinito consigue dos objetivos básicos: uno, imponer los intereses de la patronal, y otro, el más grave, alimentar la desconfianza de la clase obrera en su propia organización.
81.- La unidad de clase, que se forja desde abajo en la lucha, sólo puede emanar de la asamblea obrera como fuente de toda legitimidad y todo poder en la lucha de clases. Si las asambleas son decisorias y de ellas emana todo el poder se rompen las barreras: decidirán las formas y los tiempos de las luchas, pueden elegir representantes al margen del comité de empresa si lo consideran necesario, pueden autoconvocarse, pueden decidir coordinarse con otras empresas, pueden cuestionar los objetivos de la producción, en el envío de armas, por ejemplo, etc. En definitiva pueden actuar en función de su propio poder y de la unidad de clase engendrada por la democracia obrera, que si lo es, necesita romper la camisa de fuerza de la burguesía.
La asamblea de trabajadores deja libre el genio que está guardado y tapado en la botella.
82.- En este momento histórico alcanza su máximo desarrollo la contradicción esencial del capitalismo: la apropiación privada de la producción social. El desarrollo científico-técnico, resultado de la producción social y que por derecho pertenece a la humanidad, se convierte en monopolio de unos pocos capitalistas y en el medio para dominar y oprimir a los trabajadores.
83.- El movimiento obrero, a través del debate en la asamblea de trabajadores debe luchar para imponer el control obrero de la producción sobre todo en lo referente a la introducción de nuevas tecnologías, en el camino de la socialización de los medios de producción. En la asamblea se deberá mostrar cómo los cambios tecnológicos convenientemente expropiados y puestos en manos de la clase obrera servirían para reducir la jornada laboral, para que los trabajos más penosos y peligrosos. fueran realizados por máquinas y, sobre todo, para planificar la producción en función de las necesidades sociales.
84.- En este camino se sitúa el Encuentro de Movimiento Obrero (EMO) que pretende aglutinar a trabajadoras y trabajadores de diferentes sectores, destacados por su combatividad y compromiso, independientemente de su afiliación sindical o no, para abordar el objetivo sin el cual toda lucha es incapaz de acumular fuerzas: la construcción de la conciencia del poder de la clase obrera y de su independencia frente al enemigo de clase, al cual debe destruir.
85.- El EMO, al tiempo que trata de fortalecer las luchas obreras, reconoce y se articula sobre dos principios políticos básicos: la necesidad de la toma del poder político por la clase obrera y el internacionalismo.
86.- El internacionalismo, hacia adentro y hacia afuera de las fronteras estatales, ha sido y debe seguir siendo uno de los pilares de todo movimiento obrero que asume sus tareas revolucionarias. El internacionalismo proletario es especialmente vital en los países del centro del imperialismo, donde el chauvinismo o el racismo son instrumentos privilegiados de la burguesía para dividir a la clase obrera y fomentar el fascismo.
Ante la escalada hacia la guerra, fortalecer el movimiento antiimperialista dentro del Estado español, en la UE y a escala mundial.
87.- El futuro inmediato está marcado por un escenario de crisis capitalista cada vez más profunda en el que la guerra imperialista dirigida por la OTAN supone la prioridad absoluta de los gastos de guerra, recortes de gastos sociales, la militarización de la sociedad y la alta probabilidad de envío de la juventud al frene de batalla.
88.- La guerra, como las historia muestra, no sólo se dirigirá contra otros pueblos, sino que actuará también contra el enemigo interior para evitar que el previsible escenario de lucha de clases abierta pudiera transformarse en revolución socialista.
89.- El internacionalismo, que hemos identificado como vital para el movimiento obrero, tiene que conformar un amplio movimiento antiimperialista hundiendo sus raíces en la lucha de clases. Este movimiento debe tener principios firmes porque su recorrido será largo, como la guerra que tiene que enfrentar. Este movimiento nada tiene que ver con planteamientos pacifistas ingenuos o calculados. El pacifismo profundamente inoculado en los cerebros de la clase obrera, y que supone la asunción del más absurdo y suicida desarme frente al más poderoso y criminal enemigo, es uno de los cánceres contra los que debemos de luchar.
90.- El internacionalismo proletario debe incorporar la más coherente y firme lucha antiimperialista que implica, también, el apoyo inquebrantable a la lucha de liberación nacional de los pueblos. Así mismo, es clave, sobre todo en momentos como los actuales en los que el apoyo popular al pueblo palestino es masivo, mostrar los vínculos de su combate con la lucha general contra las herramientas fundamentales del imperialismo: la OTAN y las Bases Militares. Y no sólo por solidaridad internacionalista, sino sabiendo que esas mismas armas que apuntan a los pueblos que luchan por su liberación, se dirigirán contra cualquier revolución obrera que pueda surgir.
*****
A modo de conclusión.
El resurgimiento de la clase obrera como sujeto político, el único capaz de enfrentar la monstruosa barbarie con la que el capitalismo en crisis pretende conjurar su desaparición, no será el resultado de buenas intenciones o de acuerdos de “unidad” entre cúpulas de organizaciones, aunque asumimos la importancia del trabajo conjunto desde la base del movimiento obrero y antiimperialista.
Ese renacimiento exige, como ha sucedido en los prolegómenos de todo proceso revolucionario:
- La recreación, aquí y ahora, de toda la herencia teórica, política y cultural que nos han legado revoluciones anteriores.
- Afilar las armas de la crítica y barrer del pensamiento la podredumbre y la impotencia que, cual droga paralizante, inunda los cerebros de la clase obrera y de la mayoría de sus organizaciones.
- Comprender en su integridad y en sus conexiones la ofensiva de la burguesía contra la clase obrera. Hacer fructificar la teoría política y el análisis de la realidad concreta insertándola en las luchas del movimiento obrero y popular.
- Fundir el internacionalismo proletario con la lucha antiimperialista.
- Utilizar el arte revolucionario como expresión y catalizador de la lucha de clases y antiimperialista.
En definitiva, asumir con todas las consecuencias, que nos preparamos para construir la fuerza necesaria para vencer.
*****
Coordinación de Núcleos Comunistas
THÈSES POLITIQUES
- En commençant par le début
La CNC (Coordination des Noyaux Communistes) assume:
- La nécessité pour l’humanité de s’organiser pour la réalisation de sa liberté et sa capacité à éliminer toutes les oppressions qui l’en empêchent. «Pour un monde où nous tous soyons socialement égaux, humainement différents et totalement libres».
- La lutte des classes comme le principal moteur de l’histoire et du développement des sociétés.
- Qu’aucune révolution ne peut réussir sans la participation politique des femmes ; de même qu’elle assure que la fin de son oppression n’est possible que dans l’horizon de liberté du communisme.
- La nécessité de la dictature du prolétariat comme garantie du processus révolutionnaire.
- Et pour cela, elle assume aussi la nécessité d’une organisation capable de mener à bien une stratégie politico-militaire qui génère des structures d’un nouveau pouvoir.
- La dimension internationale de la lutte des classes.
- La possibilité de la construction de la dictature du prolétariat dans un seul pays, bien que, selon le point précédent, elle ne peut être conçue que comme base de soutien à la révolution prolétarienne mondiale.
- La lutte des classes également à l’intérieur de la dictature du prolétariat et des structures révolutionnaires, et donc assume aussi la nécessité de la « révolution dans la révolution » sous forme de vagues successives de révolutions culturelles.
- Qu’est-ce que la CNC et pourquoi apparaît-elle?
Sur la base des déclarations précédentes, la Coordination des noyaux communistes (CNC) se constitue comme organisation politique dans le but de contribuer à la construction de l’organisation communiste indispensable pour mener à bien la tâche de renverser le capitalisme et construire le socialisme. Cette mission est essentiellement historique, c’est-à-dire, qu’elle se développe dans le temps par le processus d’intervention politique sur les contradictions qui surgissent dans le cadre de la lutte des classes et vise à favoriser que la classe ouvrière assume son rôle de sujet politique, et international, comme il convient au développement du capitalisme tout en transcendant progressivement les frontières étatiques et au caractère universel de la classe ouvrière.
La CNC assume et intègre toute la contribution théorique et politique de Karl Marx et Friedrich Engels, ainsi que celle de Lénine, Staline, Mao Zedong, Hô chi Minh, Fidel Castro, Ernesto Guevara, et tout le bagage d’analyses et d’expériences pratiques légué par des dirigeants et les révolutions ouvrières du monde entier ainsi que par les luttes de libération nationale. Sans prétendre qu’elles aient toutes une validité universelle – beaucoup sont des réponses à des conjonctures concrètes -, en tant qu’organisation, nous entendons assumer et intégrer leurs héritages. Nous partons d’eux pour essayer de réaliser le bilan de leurs expériences, dans le cadre de leurs propres contextes et contradictions, afin de pouvoir synthétiser la praxis du ici et maintenant ; c’est-à-dire générer la théorie comme généralisation de la pratique accumulée.
L’aggravation de la crise du capitalisme, qui a débuté dans les années 70, l’intensification de l’exploitation de la classe ouvrière et la précarisation des conditions de vie de larges masses de la population ont été accompagnées par la destruction idéologique, politique et organisationnelle des partis communistes, ainsi que de la transformation des grands syndicats en agents de la bourgeoisie. La dégénérescence idéologique qui a précédé la disparition pratique des partis communistes d’Europe occidentale s’est concrétisée, entre autres choses, dans les politiques de coexistence pacifique avec le capitalisme menées par l’URSS au cours de ses dernières décennies, lesquelles , à leur tour, ils ont contribué de manière décisive à son effondrement.
Les « nouvelles » organisations politiques, nées dans le feu des mobilisations sociales qui ont eu lieu entre 2011 et 2014, ont rempli leur rôle d’affaiblissement du mouvement ouvrier et populaire en assumant intégralement le rôle d’agents de l’impérialisme. Cet objectif de la bourgeoisie, qui a été facilité par l’absence d’une organisation communiste suffisamment forte pour affronter dans les conditions la bataille idéologique, a également été repris par les soi-disant les gauches indépendantistes dépouillées aujourd’hui de toute remise en cause du capitalisme et de ses instruments, l’UE et l’Otan.
La CNC est née du constat, mis en évidence par la pandémie de Covid, de l’incapacité de pratiquement toutes les organisations de gauche révolutionnaire, y compris les communistes, de réaliser une analyse intégrale de la stratégie de l’oligarchie impérialiste et des éléments de la lutte idéologique par lesquels elle intensifie sa domination de classe et l’asservissement des peuples.
Si l’on ne travaille pas sérieusement à la construction de l’indépendance politique et idéologique et qu’on n’identifie pas et on ne démasque pas avec toute fermeté – tant dans le cadre du mouvement communiste, comme face à la classe ouvrière – les nouveaux changements de registre par lesquels la bourgeoisie perpètre les attaques et les outils sophistiqués de manipulation informationnelle et de lutte idéologique destinés à les légitimer, va se répéter à nouveau le grotesque spectacle déjà vécu avec la pandémie Covid : l’acceptation par des organisations prétendument révolutionnaires, de la main bienfaitrice de l’État, même avec son applaudissement, comme salvatrice de catastrophes apocalyptiques.
Quand la destruction des moyens de subsistance de la classe ouvrière et des classes populaires, en même temps que les contradictions engendrées par la guerre impérialiste, sont au point de créer les conditions objectives pour déclencher un processus révolutionnaire, c’est alors que la bourgeoisie renforce ses plus puissantes armes de contrôle social ; c’est à ce moment-là que la création de la conscience révolutionnaire exige la plus grande clarté dans la lutte idéologique.
La CNC affirme que l’objectif de reconstruire la force organisée de la classe ouvrière – aujourd’hui plus affaiblie que jamais – nécessite :
- Démasquer comme éléments fondamentaux de la lutte des classes, les éléments idéologiques avec lesquels l’impérialisme cherche à mettre définitivement fin à la conscience de classe et à soumettre la contestation sociale.
- Contribuer à la construction politique et organisationnelle de l’instrument qui crée les conditions subjectives pour aborder la tâche essentielle : renverser le capitalisme et construire le socialisme et le communisme.
L’expropriation de la bourgeoisie et la destruction de l’État capitaliste exigeront l’emploi des méthodes de lutte adaptées à la situation, sachant que ce processus ne sera ni pacifique, ni ne se déroulera principalement par la voie électorale.
La crise capitaliste et la destruction accélérée par des politiques d’État
1.- La grande crise commencée dans les années 70 du XXe siècle, après plusieurs épisodes d’exacerbation, manifeste depuis 2020 sa phase la plus intense. Il s’agit d’une crise de suraccumulation du capital et de surproduction de marchandises, dans laquelle la substitution du travail humain vif par les machines et la technologie atteint des niveaux très élevés dans certains secteurs des pays centraux du système. La productivité augmente ainsi énormément, mais la tendance à la baisse du taux de profit s’intensifie, puisque le travail humain est l’unique source de création de valeur.
2.- Le recours à la dette pour tenter d’éviter l’effondrement – typique dans toutes les crises capitalistes – a atteint des proportions gigantesques. La dette mondiale représente près de quatre fois le produit mondial brut. En plus de ces emprunts massifs, les USA et l’UE ont produit ces dernières années un nombre considérable de produits financiers dérivés, ainsi que de la monnaie « magique », sans le moindre soutien réel.
3.- Le développement de la crise, amplifiée par les politiques d’état – surtout dans l’UE – comme la gestion de la pandémie de Covid, les sanctions contre la Russie, les explosions de gazoducs, la transition énergétique, les politiques agricoles et d’élevage, etc., a accéléré la destruction des emplois, la disparition des petites et moyennes entreprises, ainsi que la concentration et la centralisation du capital dans de gigantesques fonds d’investissement. Ces politiques ont été alimentées par d’énormes sommes d’argent public – fonds Next Generation – que les grandes entreprises reçoivent et qui augmentent l’endettement des états.
4. La crise, qui affecte l’ensemble du système capitaliste, ne le fait pas de la même manière partout. Les décisions politiques imposées par l’UE et dictées par l’impérialisme anglo-saxon – le plus haut représentant des grandes entreprises – ont accéléré l’effondrement économique des pays européens, touchant particulièrement l’Allemagne.
5.- En Espagne, du fait des politiques mentionnées ci-dessus, la désindustrialisation et la destruction de l’agriculture et de l’élevage, ainsi que la privatisation, commencée à l’occasion de l’entrée dans la CEE, de tous les secteurs stratégiques (énergie, transports, communications, etc.), se sont accélérées.
Les conditions de la lutte des classes.
6.- La classe ouvrière, même dans les conditions créées par l’introduction des technologies de la révolution industrielle 4.0, conserve tout son pouvoir potentiel ; et cela ne dépend ni de son nombre ni de la proportion qu’elle représente du total de la population. Un seul travailleur qui met en marche un processus de production ou de distribution concentre en lui-même la création de plus-value.
7- Les sous-traitants, les faux indépendants, la massification de la précarité, la double échelle salariale, etc., permettent au capital d’accroître l’exploitation par la division de la classe ouvrière, rendant difficile la perception de l’unité objective de ses intérêts face à la bourgeoisie.
8.- La défaite de la classe ouvrière qui a permis au capital d’introduire ces mesures à travers les différents gouvernements à son service, a dans chaque pays une histoire concrète de répression des travailleurs et de corruption de leurs dirigeants politiques et syndicaux..
9.- Cette défaite renvoie à l’effondrement idéologique et politique que suppose le fait de considérer comme possible la coexistence pacifique avec le capitalisme et, dans le cas des partis communistes européens, de proposer l’horizon électoral comme le seul possible. Les conséquences sont évidentes : l’effondrement de l’URSS, les contradictions d’autres processus comme le chinois et la quasi-disparition des partis communistes européens.
10- Tout cela se matérialise dans le plus grand affaiblissement idéologique et organisationnel de la classe ouvrière depuis la fin de la Seconde Guerre mondiale, par rapport à sa capacité à se constituer en sujet politique et à mener à bien la destruction du capitalisme et la construction du socialisme.
11.- Loin des délires postmodernes sur la fin de la classe ouvrière ou de ceux qui se disent marxistes-socialistes et affirment que le travail a perdu son rôle central dans la production, pour les communistes c’est là le terrain où se déroule la lutte, ce sont les conditions matérielles, objectives et subjectives, dans lesquelles il faut travailler.
12.- La construction de la force organisée du prolétariat pour qu’il agisse comme une classe pour elle-même, capable d’assumer sa mission historique de conquête du pouvoir politique, ce n’est pas une question déterminée par les conditions techniques de la production et de la distribution, ou par des facteurs biologiques comme l’âge, ou socioculturels comme le sexe des travailleurs ou leur lieu d’origine. La construction de l’indépendance et de l’unité de la classe ouvrière est une question essentiellement idéologique et politique qui, compte tenu des conditions concrètes, concerne directement les organisations communistes.
La lutte des femmes ouvrières face au féminisme bourgeois et impérialiste.
13.- Le patriarcat, qui est apparu historiquement à la suite de l’apparition de la propriété privée et de la société de classe, introduit des formes spécifiques d’exploitation et d’oppression des femmes ouvrières.
14. – L’idéologie patriarcale, en tant que partie de l’idéologie dominante, tend à se reproduire également au sein de la classe ouvrière, aussi bien sous forme de mauvais traitements que dans la reproduction du rôle bourgeois de la femme, comme dans le mépris ou l’obstruction de l’organisation et de la lutte des prolétaires. Tout cela doit être considéré comme une pénétration au sein du prolétariat de l’idéologie de l’ennemi de classe, en comprenant en théorie et en pratique que la lutte pour le communisme est la lutte contre toute discrimination ou oppression.
15.- Il n’y a pas eu de révolution ouvrière dans laquelle il n’y ait pas eu une participation importante des femmes et il n’y aura pas de processus révolutionnaire sans que les femmes y aient un rôle décisif.
16.- Les plus grands progrès en matière d’égalité et de liberté des femmes se sont produits dans des pays où il y a eu des révolutions socialistes et dans des territoires contrôlés par des organisations politico-militaires à caractère communiste.
17.- Bien que dans le mouvement ouvrier l’existence d’organisations de femmes puisse être nécessaire pour éviter que la reproduction de l’idéologie dominante ne dévalorise ou ne rende plus difficiles leurs formes de lutte, au niveau supérieur, politique, comme expression embryonnaire de la société sans classes et sans oppressions d’aucune sorte, l’organisation sera la même. Cela exige une vigilance permanente pour éviter toute forme de discrimination, y compris celle qui découle de l’orientation sexuelle ou de l’identité de genre, et un travail de formation spécifique destiné aux femmes afin de faciliter leur entrée dans des fonctions de direction.
18.- Le féminisme cherche à placer la contradiction de genre au-dessus de celle de classe et, par conséquent, il ne veut pas seulement arracher les femmes de leur place dans la lutte contre la bourgeoisie, il donne même la priorité au combat contre « les hommes ». Il constitue ainsi une puissante arme idéologique de la bourgeoisie pour diviser et confondre la classe ouvrière, ce que les organisations communistes doivent combattre.
19.- Le féminisme, engendré dans les centres de pouvoir de l’impérialisme, a un puissant aspect colonial mis en œuvre à travers des ONG féministes qui, laissant intacte la domination impérialiste qui détermine le pillage et le sous-développement, promeuvent des formes de « libération » pour les femmes de nature bourgeoise, blanche et eurocentrique.
20.- Le féminisme néo-colonial, complice de programmes de stérilisation involontaire des femmes dans de nombreux pays du Sud, est utilisé pour diviser – femmes contre hommes – les mouvements ouvriers et paysans et les luttes de libération nationale.
21.- L’internationalisme prolétarien comprend la solidarité de classe et le soutien à la lutte de libération nationale des peuples, excluant toute forme de paternalisme. La libération des femmes fait partie du processus général d’autodétermination des peuples et, dirigée par les femmes elles-mêmes, s’inscrit dans la lutte générale anti-impérialiste et anticapitaliste.
La stratégie de la bourgeoisie pour gérer la crise.
22.- La faillite à grande échelle de l’Occident est servie, et les oligarchies mondiales, propriétaires des grands fonds d’investissement et de la Dette, se préparent à s’approprier toutes les garanties publiques et privées de celle-ci. La grande restructuration du capitalisme annoncée par le Forum économique mondial de Davos est l’expression concentrée du programme des classes dominantes.
23. – L’exécution du programme de destruction planifiée à grande échelle nécessite des transformations qui n’ont rien à voir avec la « main invisible du marché », mais bien avec le pouvoir invisible du grand capital. Le minage contrôlé d’entreprises qui ferait disparaître 40 % des emplois, surtout avec une guerre à l’horizon, comporte, comme l’histoire l’a montré, de graves risques de déstabilisation sociale et la possibilité réelle d’une révolution.
24.- La mise en œuvre de ces transformations à travers des politiques d’État, impulsées par l’UE, financées avec des fonds publics, qui détruisent les conditions de vie et de travail d’importants secteurs de la population, est accompagnée de campagnes sophistiquées à fort contenu idéologique destinées à faire croire qu’elles sont « nécessaires » pour éviter des maux terribles. L’Agenda 20/30 est la proposition qui agglutine ces mesures et leur donne cohérence idéologique.
L’ONU et ses agences comme instruments de domination.
25.- L’Agenda climatique et le Traité de pandémies de l’OMS basé sur l’expérience du Covid, sont les meilleurs exemples de la stratégie idéologique et de contrôle social de la bourgeoisie; adoptés, même par des organisations qui se disent communistes et révolutionnaires, comme dogmes, il faut les démonter.
26.- L’agenda Climatique, enveloppé dans un puissant appareil de propagande, reproduit sans cesse des mantras comme le réchauffement global, l’excès d’émissions de CO2 ou l’épuisement des ressources énergétiques. Le véritable objectif est d’accélérer la destruction des petites et moyennes entreprises incapables de rivaliser en favorisant la concentration du capital, ainsi que d’imposer au reste du monde l’utilisation de technologies que l’oligarchie mondiale contrôle, tout en criminalisant l’utilisation d’énergies fossiles produites par des pays qui ne sont pas dans leur sphère d’influence.
27.- La pénétration de l’idéologie « climatique » a également atteint presque tous les syndicats et organisations de gauche qui, émules du Forum de Davos, promeuvent des activités destinées à propager la « décroissance » et à réduire la production et la consommation. Ce faux écologisme, encouragé aussi par des ONG bien financées, implique en outre d’accepter qu’il est possible la lutte individuelle contre la pollution de l’environnement causée fondamentalement par les grandes multinationales et par le mode de vie qu’elles promeuvent, sans détruire le capitalisme.
28.- La probable fabrication d’un micro-organisme « à fonction gagnante », c’est-à-dire avec une augmentation artificielle de sa capacité pathogène, dans un laboratoire d’armes biologiques aux USA et sa mise en circulation à l’échelle planétaire, ont conduit à des mesures de militarisation sociale dans la plupart des pays, en particulier aux États-Unis et dans l’UE.
29.- La terreur, la censure de toute opinion critique et la corruption des dirigeants politiques et sanitaires ainsi que des médias, ont permis d’accepter sans guère de résistance des mesures qui jusqu’à présent n’avaient été prises qu’en temps de guerre. Des mesures brutales d’annulation de droits et libertés fondamentaux et de destruction d’emplois, ont été acceptées par pratiquement toutes les organisations politiques et syndicales de la soi-disant gauche, y compris celles qui se qualifient elles-mêmes de révolutionnaires. Elles ont accepté sans broncher la fonction « protectrice » de la répression d’État ainsi que l’indépendance d’une science incarnée par le secteur le plus mafieux des entreprises : les multinationales pharmaceutiques.
30.- La fermeture de l’économie a provoqué l’effondrement massif des petites et moyennes entreprises. La généralisation de la gestion en ligne, du travail télématique ou des achats sur Internet, a eu pour conséquence l’annulation à grande échelle de bureaux bancaires et de départements administratifs, tout en augmentant de manière exponentielle les bénéfices des grandes entreprises technologiques.
31.- La grande expérience de contrôle social qu’a représenté le Covid, on prétend l’institutionnaliserren érigeant l’OMS, financée par les grandes multinationales pharmaceutiques, en autorité sanitaire mondiale.
Le directeur général de l’OMS aurait le pouvoir d’imposer, au-dessus de la législation interne de chaque État, les mêmes politiques que celles appliquées lors du Covid, face aux annoncées « nouvelles pandémies », « urgences sanitaires d’origine climatique », etc.
32.- Pour construire l’indépendance de classe et, surtout, pour affronter le pouvoir du capitalisme agonisant, plus prédateur que jamais, il est impératif que l’organisation communiste mène la bataille idéologique permettant de démasquer devant la classe ouvrière les appareils de domination de la bourgeoisie.
Guerre impérialiste, fascisme, sionisme et monde multipolaire.
33.- L’objectif des États-Unis consistant à contrôler économiquement et militairement l’Europe, objectif qui a présidé à la création de l’OTAN après la Seconde Guerre mondiale et qui s’est concrétisé avec la disparition de l’URSS, est désormais pleinement atteint ; l’effondrement économique de l’UE s’approfondit progressivement et ses gouvernements parlent d’une seule voix, celle de l’Otan, c’est-à-dire celle des Etats-Unis.
34.- L’impérialisme, expression du capitalisme agonisant mais armé jusqu’aux dents, prépare une guerre à grande échelle et de longue durée pour dominer le monde. Le siège de l’OTAN à la Russie et à la Chine obéit à la prétention déclarée de démembrer le pays, la Russie, et s’approprier ses ressources, pour ensuite entreprendre la grande guerre contre Pékin.
35.- La décision du gouvernement russe de lancer en février 2022 l’« opération spéciale » destinée à préserver sa profondeur stratégique face à l’OTAN et à dénazifier et démilitariser l’Ukraine, mettant fin aux massacres du Donbass, était tout à fait légitime et marqua un tournant dans la géopolitique mondiale.
36.- La guerre de l’OTAN contre la Russie aux dépens d’Ucranie, a mis en évidence l’alliance de l’impérialisme avec le fascisme qui, depuis la fin de la Seconde Guerre mondiale et aux côtés des services secrets militaires des pays européens, a perpétré des attentats sauvages dans différents pays européens, y compris l’État espagnol.
37.- L’alliance de l’impérialisme euro-anglo-saxon avec le fascisme comprend le sionisme, ainsi que l’utilisation de groupes islamistes sunnites pour la réalisation d’attentats ou pour leur utilisation dans les guerres ou pour la déstabilisation de pays que leurs intérêts désignent.
38- La défaite plus que probable de l’OTAN face à la Russie en Ukraine est le prélude d’une guerre à grande échelle. Les dirigeants de l’OTAN et de l’UE déclarent que la défaite de la Russie est indispensable à la sécurité et à la stabilité de l’Europe. Ils préparent la militarisation des pays de l’UE par le biais de « l’économie de guerre », ce qui signifie une priorité absolue et une augmentation significative des dépenses militaires, des coupes dans les droits sociaux et du travail, ainsi que la primauté absolue de la propagande de guerre.
39.- La guerre apparaît, comme lors des crises précédentes, comme l’instrument favori de la bourgeoisie pour réaliser ses plans de destruction d’entreprises, pour augmenter énormément ses profits avec des budgets de guerre et, avec la militarisation, pour imposer le plus haut niveau de discipline sociale et de répression.
40.- Face à l’intensification de la lutte des classes, l’impérialisme – comme dans d’autres situations de guerre – ne va pas ménager ses ressources pour confondre et affaiblir la réponse sociale. L’un de ses principaux instruments sont les organisations « ni-ni », entre autres, l’ensemble de la gauche institutionnelle ainsi que l’extra-parlementaire ; elles assimilent l’OTAN au gouvernement de la nation attaquée, contribuant ainsi à paralyser la mobilisation contre la guerre.
41.- La dénonciation du commerce de la guerre et de l’utilisation de la destruction et du carnage humain comme « sortie » de la crise, l’opposition aux dépenses militaires et á la participation de l’armée dans la guerre contre d’autres peuples, la confrontation avec la propagande de guerre et avec la militarisation de la société, doivent imprégner les luttes ouvrières et les mouvements sociaux. Telle est aujourd’hui la tâche essentielle des communistes.
Alliances qui échappent au contrôle de l’impérialisme.
Les BRICS et les alliances anticoloniales naissantes en Afrique.
42.- La décadence de l’impérialisme euro-américain produit deux grandes conséquences interconnectées: d’une part, le recours croissant à la guerre et, d’autre part, l’émergence d’alliances entre pays et entre organisations politiques qui, bien que de nature différente, tendent à confronter l’impérialisme: telles les BRICS, l’Axe de la résistance et l’embryon d’alliances africaines anticoloniales.
43.- Les BRICS, sur les puissants piliers de la Russie et de la Chine, ont ouvert des sphères d’influence, surtout économiques, que l’impérialisme ne contrôle pas. Le renforcement des relations de toute nature entre les pays membres relativise l’impact des sanctions auxquelles ils sont soumis par l’impérialisme, tout en augmentant significativement l’utilisation de monnaies autres que l’euro et le dollar dans leurs transactions. L’adoption d’une monnaie commune et le retour à l’étalon-or constituerait un pas important vers l’intégration.
44.- Dans l’orbite de cet espace qui tente d’échapper à la botte impériale et coloniale, il faut situer les récents changements politiques survenus au Mali, au Burkina Faso et au Niger, avec d’autres qui commencent à se dessiner dans d’autres pays africains. Les nouveaux gouvernements, imposés par des coups d’État avec un fort soutien populaire, ont demandé de l’aide militaire à la Russie pour éliminer le fléau djihadiste, et sont parvenus à se débarrasser de la présence militaire française et de l’ONU, tout en essayant de réorienter leurs économies sur la souveraineté de leurs ressources.
45.- Attribuer actuellement aux BRICS un rôle politique anti-impérialiste de défense des peuples opprimés au-delà du jeu d’intérêts et de contradictions qui caractérise la scène politique internationale complexe, est sans fondement comme l’a bien montré le faible rôle joué face au massacre palestinien. Mais leur simple existence constitue un contrepoids, auparavant inexistant, à la puissance omniprésente de l’impérialisme.
La Résistance palestinienne et l’Axe Anti-impérialiste et Antisioniste
46.- La formidable attaque militaire de la Résistance palestinienne contre l’État sioniste du 7 octobre et les défaites que son combat, avec une énorme disproportion d’armements, lui inflige font désormais partie des exploits mémorables de la lutte des peuples.
47.- La réponse bestiale d’Israël, qui malgré tout le soutien militaire des USA et de l’UE n’a pas été en mesure de documenter une victoire sur la Résistance, est en train de perpétrer l’un des massacres de population civile les plus brutaux.
48.- La lutte du peuple palestinien, qui suscite des gigantesques manifestations dans le monde entier en soutien explicite à sa lutte armée, surtout de la part du peuple arabe et musulman, a fait sauter les énièmes plans sio-impérialistes de « normalisation » des régimes arabes avec l’entité sioniste et d’autres projets ambitieux.
49.- La Résistance palestinienne, hégémonisée par le Hamas mais plurielle et unie, a éliminé tout vestige de légitimité de l’Autorité nationale palestinienne (ANP) et a remis en question la proposition des deux États, née après les Accords d’Oslo en 1993. Ces accords ont été signés par l’ANP dans le cadre de la défaite arabe après la dévastation de l’Irak en 1991, première attaque impérialiste après l’effondrement de l’URSS.
50.- L’Axe de la Résistance est une alliance politique non confessionnelle, anti-impérialiste et antisioniste, qui reconnaît comme noyau vertébral le soutien à la lutte du peuple palestinien. Cet Axe, dont font partie toutes les organisations de la Résistance Palestinienne, a mobilisé tous ses soutiens: le Hezbollah attaquant l’entité sioniste depuis le Liban, les organisations irakiennes faisant la même chose sur des bases américaines en Syrie et en Irak, ainsi qu’Ansarola depuis le Yémen, empêchant le passage de navires liés à Israël par la mer Rouge.
51.-Tant « Israël » que les régimes arabes, pions de l’impérialisme et du sionisme, subissent des processus de forte déstabilisation interne. Ils sont la conséquence directe de la capacité de résistance inhabituelle du peuple palestinien et de ses alliés, qui bouleverse les équilibres fragiles sur lesquels repose la domination néocoloniale au Moyen-Orient.
52.- CNC considère que la lutte anti-impérialiste, ainsi que la construction de la classe ouvrière en tant que sujet politique, sont deux processus intimement liés et qui se rétro alimentent.
La lutte contre l’impérialisme euro-américain-sioniste, le seul l’impérialisme existant à l’heure actuelle, est essentielle surtout dans les pays centraux, même s’il s’agit d’un impérialisme subalterne comme celui de l’État espagnol.
Le mouvement anti-impérialiste doit se constituer à l’échelle mondiale et dans le cadre de l’UE, en luttant pour :
– la sortie de l’OTAN et le démantèlement des bases.
– l’expulsion du territoire de toute armée étrangère.
– la suppression des budgets de guerre et la réduction drastique des dépenses militaires.
– contre la participation de l’armée à toute guerre et contre toute attaque atlantiste contre n’importe quel pays du monde.
En conséquence, la lutte anti-impérialiste doit soutenir tout mouvement de libération nationale qui tente de se défaire de son joug, conscient que là où l’impérialisme concentre son agression militaire, économique ou médiatique, le peuple qui prend les armes contre lui, Il le fait au nom de toute l’humanité.
*****
Le cadre politique de la lutte des classes dans l’État espagnol est déterminé par la Transition et l’adhésion à l’UE et à l’OTAN.
La Transition, une attaque gigantesque contre la classe ouvrière et les peuples de l’État espagnol.
53.- La guerre contre le fascisme international menée par la République espagnole entre 1936 et 1939, trahie par les démocraties bourgeoises française et britannique et soutenue avec enthousiasme par les Brigades internationales et l’URSS, anticipa le scénario politique de la Seconde Guerre mondiale.
54.- La victoire militaire du fascisme en Espagne, suivie par les massacres de village en village et de quartier en quartier de tous ceux qui étaient liés à la République, a voulu enterrer pour toujours la volonté populaire de lutte et de résistance. Ça n’a pas réussi. Malgré la terreur et l’immense vide laissé par les morts, les exilés, les emprisonnés, les non nés, les victimes de la faim et de la répression, le mouvement ouvrier, et de sa main le mouvement populaire, est apparu quelques années après la fin de la guerre et prit de grandes dimensions.
55.- La Transition, précédée par la politique de réconciliation nationale du PCE et de coexistence pacifique avec le capitalisme du PCUS, a représenté la perpétuation des appareils de pouvoir de la dictature (monarchie, drapeau, hymne, lois antiterroristes, Tribunal de l’ordre public/Audiencia Nacional, maintien des hiérarchies militaires, policières, judiciaires et administratives, pouvoir de l’Église, etc.). Aucun des éléments pouvant être considérés comme constitutifs d’une rupture n’était présent. La loi d’amnistie de 1977 a été une «loi du point final» qui a laissé impunis les centaines de milliers de crimes de guerre et de crimes contre l’humanité perpétrés pendant presque 40 ans de dictature. Les prisons sont restées pleines de combattants révolutionnaires ; les uns sortaient par une porte et d’autres entraient par l’autre, puis qu’on maintenait les mêmes qualifications de délit.
56.- La Transition fut une attaque brutale et précise contre la classe ouvrière du point de vue de la lutte des classes. Elle a été perpétrée moyennant la signature des Pactes de la Moncloa par le syndicat CC.OO, après avoir enterré les commissions ouvrières fondatrices qui, issues des assemblées, représentaient l’unité, l’indépendance de classe et la démocratie ouvrière. Le but en était, et fut atteint, d’affaiblir jusqu’à l’épuisement l’un des mouvements ouvriers les plus combatifs d’Europe, en amputant tout vestige d’indépendance de classe, jusqu’à devenir un instrument de la bourgeoisie.
57.- Cette manœuvre ne pouvait pas être réalisée uniquement de l’extérieur par la CIA et la social-démocratie allemande. Il a fallu que la direction du plus grand parti de la classe ouvrière, le PCE, accomplisse la tâche de le vider du point de vue politiquement et organisationnelle et de faire croire un succès l’auto-immolation à part entière du prolétariat de l’État espagnol sur l’autel de la bourgeoisie impérialiste.
58.- Avoir des idées claires sur cette question transcendante est essentiel pour la reconstruction du mouvement ouvrier et du parti communiste. La question n’est pas de qualifier le PCE de plus ou moins réformateur ; la tâche centrale est de faire en sorte que la classe ouvrière prenne conscience de la Transition comme d’une gigantesque attaque de la bourgeoisie, étatique et internationale, avec la complicité criminelle de ceux qui ont collaboré de manière décisive. Pour cela, est décisive la connaissance par la jeunesse ouvrière de notre histoire récente.
Après la défaite de la Transition, l’intégration dans les principales structures de pouvoir de la bourgeoisie impérialiste : la CEE et l’OTAN.
59.- Une fois le mouvement ouvrier neutralisé après l’échec de la Transition, les partis de la gauche institutionnelle ont accepté sans résistance l’adhésion à la CEE comme l’entrée dans l’« Europe des droits sociaux et du bien-être », alors qu’en réalité, a servi à la liquidation massive de l’industrie, l’agriculture et l’élevage, ainsi qu’á la privatisation à prix cassé de toutes les grandes entreprises et banques publiques.
60.- L’entrée dans l’Otan, que le PSOE vendit comme la « péage » nécessaire pour entrer dans le « paradis européen du bien-être », fut la dernière grande bataille politique perdue par la gauche ; cette défaite conclut la Transition. Cependant, la victoire du NO au Pays basque, en Catalogne et aux Canaries et le souvenir des grandes mobilisations contre l’OTAN et les bases font partie du ferment qu’il faut actualiser pour la lutte anti-impérialiste actuelle.
Le soutien à la lutte pour le droit à l’autodétermination et à l’indépendance, une question démocratique et de classe.
61.- La négation du droit à l’autodétermination des peuples de l’État espagnol est l’un des exemples les plus clairs de la survie de l’héritage de la dictature. Leur acceptation par toutes les forces politiques qui ont gouverné – y compris Podemos, IU et Sumar – les signale comme des complices nécessaires du régime de 78.
62.- CNC défend et s’engage dans la lutte pour le droit à l’autodétermination, qui inclut le droit à l’indépendance des peuples de l’État espagnol pour deux raisons fondamentales :
– parce que c’est un droit démocratique fondamental
– parce que, au nom de l’objectif prioritaire de l’unité de classe, il est indispensable que la classe ouvrière des peuples opprimés perçoive à ses côtés la classe ouvrière de la nation oppressive, effaçant ainsi toute accusation possible de complicité de cette dernière avec la bourgeoisie.
Fascisme ou dictature de la bourgeoisie ?
63.- La lutte de l’État contre le Mouvement de Libération Nationale Basque, contre les organisations populaires basques et contre les organisations communistes qui n’ont pas accepté la Transition et qui ont souffert des décennies du terrorisme d’État le plus brutal, s’est accompagnée d’un durcissement et d’une extension de toute la législation antiterroriste de la Dictature.
64.- Malgré la cessation de l’activité armée d’ETA et des promesses électorales, systématiquement non tenues, reste en vigueur tout l’appareil répressif appliqué aux syndicalistes, rappeurs, mouvements sociaux et avec une dureté inouïe aux personnes immigrées.
65.- Alors que la crise fait rage et que le risque de révoltes populaires commence à menacer leur « stabilité », les gouvernements de l’UE n’ont pas tardé à jeter par-dessus bord des droits et libertés. Les méthodes autoritaires s’instaurent, alimentant le fascisme plus ou moins ouvertement, pour assurer la dictature de la bourgeoisie, d’autant que le scénario de guerre à grande échelle et de longue durée se profile de plus en plus clairement.
66.- L’expérience de contrôle social de la pandémie Covid’19 a clairement montré jusqu’où sont-ils prêts à aller. Les mêmes états d’alarme ont été appliqués dans de nombreux pays de l’UE, tout comme la Loi sur la Sécurité Nationale, déjà en vigueur dans beaucoup d’entre eux et en cours de traitement parlementaire chez nous. La suppression du droit à l’information, à la liberté d’expression et la mise en place d’une censure rigoureuse, en vigueur depuis 2020, se sont étendues à tout ce qui concerne la guerre de l’OTAN contre la Russie. La propagande de guerre est la seule « information » que tous les médias transmettent sans exception.
Le chemin vers l’objectif de la révolution socialiste.
67.- Maintenant que la bourgeoisie impérialiste, cherchant à s’en sortir de sa gigantesque crise capitaliste, se prépare non seulement à intensifier la destruction des conditions de vie de la classe ouvrière, mais à imposer l’« économie de guerre » et à envoyer la jeunesse au front, le degré de conscience et d’organisation du prolétariat se situe aux niveaux les plus bas depuis des décennies.
68.- La défaite des révolutions socialistes qui ont jalonné le XXe siècle dont le paradigme est l’effondrement de l’URSS au début des années 1990, a complété l’effondrement idéologique, politique et organisationnel déjà avancé des principaux partis communistes. Cette défaite est un énorme poids que nous les organisations communistes révolutionnaires n’avons pas encore réussi à nous enlever.
69.- Les conséquences sur le plan politique ont été l’émergence de forces nées dans la chaleur du malaise social face aux attaques contre la classe ouvrière avec lesquelles la bourgeoisie faisait face aux différentes explosions des crises. Ces organisations émergentes prétendaient offrir des « solutions » sans se confronter ni au capitalisme, ni à ses structures politiques, culturelles et militaires. Leurs succès électoraux éphémères ont laissé derrière eux un profond sentiment de défaite et d’impuissance. Il n’y a plus aucun espoir que la participation électorale puisse résoudre quoi que ce soit; en tant que les niveaux d’organisation et de lutte ouvrière et populaire sont au minimum, sans qu’il existe un référent, ni syndical, ni politique.
70.- La plupart des organisations qui se disent communistes n’ont pas assimilé les changements qualitatifs que la situation présente et croient que la crise suppose seulement un accroissement de l’exploitation de la classe ouvrière. Comme le démontre l’histoire, comprendre la nouveauté de la stratégie de l’oligarchie capitaliste est une condition pour que la ligne politique communiste pénètre dans la classe ouvrière et que celle-ci puisse répondre à l’offensive de la bourgeoisie dans toutes ses dimensions et à ses nouveaux instruments de domination.
71.- La fragmentation de l’analyse de la réalité, c’est-à-dire l’incompréhension de l’unité générale de l’offensive du capital contre la classe ouvrière et les classes populaires dans ses différentes manifestations et déguisements justificatifs (dette, pandémies, changement climatique, guerre, etc.), empêche de comprendre le capitalisme comme réalité historique et articulée des relations sociales et est la légitimation de l’impuissance politique.
72.- La construction de l’organisation communiste, de sa puissance idéologique et politique pour inculquer à la classe ouvrière et au mouvement populaire la nécessité inéluctable d’affronter la barbarie que le capitalisme et l’impérialisme supposent, est déterminant pour éviter une défaite de dimensions semblables à celle que pouvait représenter le nazisme et qui a été conjurée fondamentalement par le communisme.
73.- La construction de l’organisation communiste ne peut se fonder ni sur des prétendues légitimations historiques pour les succès passés, ni sur la simple volonté autoproclamée ou, encore moins, sur des accords cupulaires d’organisations. L’organisation communiste est le résultat d’une intervention consciente et organisée dans la lutte des classes.
74.- CNC part, sans arrogance mais avec fermeté, de la volonté incorruptible de contribuer à détruire le capitalisme et de construire le socialisme et le communisme.
La bataille d’idées qui nous attend doit savoir faire face au contrôle massif à échelle inédite par la bourgeoisie, de tous les appareils culturels, éducatifs, scientifiques et informationnels. Son dogme central n’a pas changé: le caractère « naturel » et immuable de l’ordre capitaliste qu’on ne peut que le réformer, mais pour paraître changer et séduire la jeunesse, il se déguise à chaque époque en vêtements nouveaux et radicaux.
L’outil le plus puissant entre nos mains est la théorie marxiste imbriquée dans l’expérience concrète de la lutte des classes et sa formidable capacité à démanteler et abattre les mythes sur lesquels repose la domination.
Lénine a condamné avec force les tentatives d’ériger de nouvelles voies : « Le problème de l’idéologie ne se pose que comme cela : idéologie bourgeoise ou idéologie socialiste. Il n’y a pas de juste milieu, car la société n’a élaboré aucune « troisième » idéologie ; en outre, dans une société déchirée par les contradictions de classe, il ne peut jamais exister d’idéologie à l’extérieur des classes, ni au-dessus des classes. C’est pourquoi tout ce qui diminue l’idéologie socialiste, tout ce qui s’en éloigne, revient à renforcer l’idéologie bourgeoise.»
Nous sommes bien conscients que la victoire n’est pas assurée, mais aussi que dans cette confrontation se joue l’avenir de la dignité humaine, l’avenir de l’humanité.
*****
Principales lignes de travail
Étendre et renforcer la CNC [Coordination des Noyaux Communistes]
75.- Ensemble avec l’intervention décisive du militantisme dans les luttes ouvrières et populaires, la diffusion de la revue «Con-ciencia de clase», l’organisation de débats sur ses contenus, ainsi que la formation politique permanente, sont les outils fondamentaux de la construction communiste.
La CNC cherchera à agir de manière coordonnée avec d’autres organisations communistes, tant dans le mouvement ouvrier ou dans la lutte anti-impérialiste, au niveau étatique et avec des organisations communistes des différentes nationalités.
Avancer dans la construction de l’indépendance de la classe ouvrière.
76.- Le prolétariat est la classe ouvrière universelle qui correspond au mode de production capitaliste; il se constitue en classe indépendante de la bourgeoisie et s’y oppose dans le cadre de la lutte des classes. Il ne s’agit pas d’un concept sociologique (femmes, chômeurs, immigrés, permanents, précaires, etc.) mais politique. L’émergence de la conscience de classe implique la compréhension et l’acceptation de la nécessité et de la possibilité de se constituer en classe dominante et de conquérir le pouvoir politique pour construire le socialisme et le communisme.
77.- La fragmentation du prolétariat qui rend difficile la perception de l’unité de classe, et les difficultés subjectives produites par des erreurs et des défaites du mouvement révolutionnaire, sont le terrain de jeu sur lequel se déroule aujourd’hui la lutte des classes et où doit avoir lieu l’intervention politique des communistes. Il n’est pas un mur impénétrable; pour le briser il est nécessaire de trouver ses points faibles et les outils nécessaires.
78.- L’élément central de la lutte des classes menée par la bourgeoisie contre la classe ouvrière consiste à empêcher cette dernière de prendre conscience de son pouvoir. Un pouvoir qui est incomparablement plus grand que le pourcentage qu’elle représente par rapport à la population totale. Ce pouvoir consiste en sa capacité de montrer, non seulement que la bourgeoisie est parfaitement superflue au bon fonctionnement de la société, mais que son élimination comme classe est la condition première pour mettre fin au crime quotidien que l’exploitation engendre et, surtout, montrer qu’elle est capable de le faire.
79.- Dans le processus de construction du pouvoir de la classe ouvrière, la revendication de l’assemblée des travailleurs et travailleuses, de toutes les catégories, à partir de l’assemblée du centre de travail comme organe décisionnel suprême, a un caractère stratégique. C’est l’incarnation de la démocratie ouvrière et de l’unité de classe.
L’assemblée doit décider, surtout à des moments aigus de la lutte, si le comité d’entreprise vraiment la représente. Si ce n’est pas le cas, l’assemblée élit directement les membres de la Commission, ou du Conseil, ceux et celles qu’elle juge les plus fermes, les plus intègres et les plus combatifs. Et c’est devant cette commission qu’ils répondent.
80.- La commission ouvrière, issue de l’assemblée est radicalement différente du comité d’entreprise, élu lors des élections syndicales convoquées et contrôlées d’ailleurs par le pouvoir et en dernier recours par la bourgeoisie. Dans celles-ci, des syndicats rivalisent les uns contre les autres, représentant le scénario préféré du patronat, la mise en scène de la division de la classe ouvrière. En outre, sauf exceptions qui confirment la règle, le comité devient ‘l’agent social’ représentant du patronat. Cette situation répétée à l’infini atteint deux objectifs fondamentaux : le premier, imposer les intérêts du patronat, et l’autre, le plus grave, alimenter la méfiance de la classe ouvrière envers sa propre organisation.
81.- L’unité de classe, qui se forge á partir de la base dans la lutte, ne peut émaner que de l’assemblée ouvrière comme source de toute légitimité et de tout pouvoir dans la lutte des classes. Si les assemblées ont pouvoir de décision et que tout le pouvoir émane d’elles, les barrières se brisent : elles décideront des formes et des temps de lutte, pourront élire des représentants en dehors du comité d’entreprise s’ils l’estiment nécessaire, pourront se convoquer eux-mêmes, pourront décider de se coordonner avec d’autres entreprises, peuvent remettre en question les objectifs de la production (dans l’envoi d’armes par exemple, etc.). Elles peuvent finalement agir en fonction de leur propre pouvoir et de l’unité de classe engendrée par la démocratie ouvrière qui, si elle l’est vraiment, doit briser la chemise de force de la bourgeoisie.
L’assemblée des travailleurs libère le génie qui est gardé et bouché dans la bouteille.
82.- En ce moment historique atteint son maximum de développement la contradiction essentielle du capitalisme : l’appropriation privée de la production sociale. Le développement scientifique et technique, résultat de la production sociale et qui appartient de droit à l’humanité, devient le monopole d’une poignée de capitalistes et le moyen pour dominer et opprimer les travailleurs.
83.- Le mouvement ouvrier, à travers le débat dans l’assemblée des travailleurs doit lutter pour imposer le contrôle ouvrier de la production surtout en ce qui concerne l’introduction de nouvelles technologies, sur le chemin de la socialisation des moyens de production. L’assemblée devra montrer comment les changements technologiques opportunément expropriés et mis à la disposition de la classe ouvrière doivent servir à réduire le temps de travail, à que les travaux les plus pénibles et dangereux soient effectués par des machines et, surtout, á planifier la production en fonction des besoins sociaux.
84.- Dans cette voie se situe l’EMO (Rencontre du Mouvement Ouvrier) qui vise à rassembler des travailleuses et travailleurs de différents secteurs, distingués par leur combativité et leur engagement, indépendamment de leur appartenance syndicale ou non, pour aborder l’objectif sans lequel toute lutte est incapable d’accumuler des forces : la construction de la conscience du pouvoir de la classe ouvrière et de son indépendance face à l’ennemi de classe qu’elle doit détruire.
85.- L’EMO, tout en essayant de renforcer les luttes ouvrières, reconnaît et s’articule sur deux principes politiques fondamentaux : la nécessité de la prise du pouvoir politique par la classe ouvrière et l’internationalisme.
86.- L’internationalisme, vers l’intérieur et l’extérieur des frontières nationales, a été et doit rester un des piliers de tout mouvement ouvrier qui assume ses tâches révolutionnaires. L’internationalisme prolétarien est particulièrement vital dans les pays du centre de l’impérialisme, où le chauvinisme et le racisme sont des instruments privilégiés de la bourgeoisie pour diviser la classe ouvrière et fomenter le fascisme.
Face à l’escalade vers la guerre, renforcer le mouvement anti-impérialiste au sein de l’État espagnol, dans l’UE et à l’échelle mondiale.
87.- L’avenir immédiat est marqué par un scénario de crise capitaliste toujours plus profonde dans lequel la guerre impérialiste dirigée par l’Otan suppose la priorité absolue pour les dépenses de guerre, des réductions des dépenses sociales, la militarisation de la société et la forte probabilité d’envoyer la jeunesse au front.
88.- La guerre, comme le montre l’histoire, ne se dirigera pas seulement contre d’autres peuples, mais elle agira aussi contre l’ennemi intérieur pour éviter que le scénario prévisible de lutte de classes ouverte puisse se transformer en révolution socialiste.
89.- L’internationalisme, que nous avons identifié comme vital pour le mouvement ouvrier, doit former un large mouvement anti-impérialiste enraciné dans la lutte des classes. Ce mouvement doit avoir des principes fermes parce que son parcours sera long, comme la guerre qu’il doit affronter. Ce mouvement n’a rien à voir avec des approches pacifistes naïves ou calculées. Le pacifisme profondément implanté dans les cerveaux de la classe ouvrière, et qui suppose l’aveu du plus absurde et suicidaire désarmement face à l’ennemi le plus puissant et le plus criminel, est un des cancers contre lesquels nous devons lutter.
90.- L’internationalisme prolétarien doit incorporer la lutte anti-impérialiste la plus cohérente et la plus ferme qui implique, aussi, le soutien inébranlable à la lutte de libération nationale des peuples. De même, il est essentiel, surtout dans des moments comme ceux-ci où le soutien populaire au peuple palestinien est massif, de montrer les liens de son combat avec la lutte générale contre les outils fondamentaux de l’impérialisme : l’OTAN et les bases militaires. Et non seulement par solidarité internationaliste, mais en sachant que ces mêmes armes qui visent les peuples luttant pour leur libération se dirigeront contre toute possible révolution ouvrière.
En conclusion.
La résurgence de la classe ouvrière en tant que sujet politique, seul capable d’affronter la monstrueuse barbarie avec laquelle le capitalisme en crise cherche à conjurer sa disparition, ne sera pas le résultat de bonnes intentions ou d’accords d’« unité » entre les sommets des organisations, bien que nous ayons assumé l’importance du travail en commun depuis la base du mouvement ouvrier et anti-impérialiste.
Cette renaissance exige, comme cela a été le cas dans les prolégomènes de tout processus révolutionnaire :
• La reconstitution, ici et maintenant, de tout l’héritage théorique, politique et culturel que nous ont légué les révolutions précédentes.
• Aiguiser les armes de la critique et balayer de la pensée la pourriture et l’impuissance qui, comme drogue paralysante, inondent les cerveaux de la classe ouvrière et de la plupart de ses organisations.
• Comprendre dans son intégralité et dans ses connexions l’offensive de la bourgeoisie contre la classe ouvrière. Faire fructifier la théorie politique et l’analyse de la réalité concrète en l’insérant dans les luttes du mouvement ouvrier et populaire.
• Fusionner l’internationalisme prolétarien avec la lutte anti-impérialiste.
• Utiliser l’art révolutionnaire comme expression et catalyseur de la lutte des classes et anti-impérialiste.
En définitive, assumer, avec toutes les conséquences, que nous nous préparons à construire la force nécessaire pour gagner.
*****



Dejar una respuesta