Movimiento Obrero

Declaración de Estambul: «¡Los estibadores no se convertirán en un eslabón más en la cadena de sus guerras!»


Los sindicatos de estibadores de más de 35 puertos de Europa y el Mediterráneo se niegan a manipular armas y cargamento militar.

En mayo de 2026, sindicatos de estibadores de más de 35 puertos europeos publicaron la Declaración de Estambul, una declaración conjunta contra la maquinaria bélica. Planean llevarla a la práctica el 30 de octubre, con una Jornada Internacional de Acción contra la militarización y la guerra. Como anticipo de esta acción volvemos a publicar sus demandas íntegramente.

Nosotros, los sindicatos de estibadores de más de 35 puertos de Europa y el Mediterráneo, reunidos en Estambul en el III Encuentro Internacional de Sindicatos de Estibadores, hacemos un llamamiento combativo común a nuestros compañeros de trabajo en todos los puertos y en todos los países.

Nuestra reunión se celebra en un momento en que los acontecimientos confirman de forma contundente lo que ya hemos declarado: los puertos, las rutas marítimas, los ferrocarriles, los almacenes, la logística, toda la cadena de transporte, se están transformando cada vez más abiertamente en infraestructuras de guerra.

Los gobiernos, Estados Unidos, la OTAN, la UE y los monopolios quieren convertir a los trabajadores en cómplices del transporte de armas y material militar destinado a la matanza de pueblos.

¡No les haremos ese favor!

No partimos de cero. Ya contamos con experiencia, decisiones comunes, valiosos legados y lazos forjados en la lucha.

La huelga y la jornada internacional de acción que organizamos el 6 de febrero en 7 países y 20 puertos fue un hito histórico. Los estibadores enviaron un mensaje contundente: no trabajan para las guerras de los imperialistas.

Demostraron que la coordinación no es solo un eslogan. Puede convertirse en acción. Puede llegar desde El Pireo hasta Génova, Marsella, Tánger, Mersin, Bilbao, Pasaia, Trieste, a todos los puertos donde los trabajadores alzan la voz.

Sin embargo, hoy en día, los acontecimientos exigen que continuemos con aún mayor decisión lo que hemos comenzado.

La guerra imperialista en Oriente Medio se extiende. El genocidio del pueblo palestino a manos del Estado asesino de Israel continúa con el apoyo de Estados Unidos, la OTAN y la UE. El ataque estadounidense-israelí contra Irán, el recrudecimiento de la guerra en el estrecho de Ormuz, los ataques a buques, los bloqueos y la militarización de las rutas marítimas demuestran que los pueblos y los trabajadores se hunden cada vez más en el abismo de la guerra.

Nuestros propios puertos están en la primera línea de este conflicto. Quieren que carguemos armas, que sirvamos a sus ejércitos. Quieren que las infraestructuras construidas con el sudor de los trabajadores se conviertan en bases para intervenciones, bloqueos, genocidios y ataques contra los pueblos.

Los gobiernos hablan de “seguridad”, “estabilidad” y “libertad de navegación”. Pero la realidad es otra. Detrás de estas palabras se esconden las rivalidades por el control de las rutas energéticas, las rutas comerciales, los puertos, las materias primas y los mercados.

Detrás de todo esto subyace el conflicto entre poderosos estados capitalistas por el dominio del sistema imperialista. Esto no tiene nada que ver con los intereses ni la seguridad de los pueblos.

Ante esta realidad, los trabajadores no pueden depositar su confianza en aquellas fuerzas sindicales que aceptan los objetivos de la «economía de guerra», que presentan la participación en las guerras como «desarrollo», «empleo» o «interés nacional», que instan a los trabajadores a hacer sacrificios por las ganancias y las guerras, a alinearse con las necesidades de los gobiernos, los armadores, los monopolios y las alianzas imperialistas.

Mientras se invierten miles de millones en armamento, los trabajadores portuarios sufren una intensificación de sus labores, jornadas extenuantes, relaciones laborales precarias, subcontratación, bajos salarios y falta de medidas de salud y seguridad. Además, padecen las consecuencias de la guerra, que genera inflación y un aumento de los precios de los alimentos, el combustible y los productos de primera necesidad.

En tiempos de paz sacrifican nuestras vidas por sus ganancias, y ahora quieren sacrificarlas en la guerra. El costo de sus guerras siempre recae sobre los mismos hombros: los pueblos, los trabajadores, los marineros, los estibadores, los refugiados.

Exigimos:

  1. El cese inmediato del genocidio del pueblo palestino y la apertura de un corredor seguro para la ayuda humanitaria. El fin de la colonización, la ocupación y el apartheid impuestos al pueblo palestino y el reconocimiento de un Estado palestino independiente, reconocido por la comunidad internacional, dentro de las fronteras de 1967, con Jerusalén Este como su capital.
  2. Fin a la guerra en Oriente Medio. No al apoyo, la facilitación ni la participación en la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, Líbano ni ninguna otra intervención imperialista. Retirada de flotas y bases militares de la región. Expresamos nuestra plena solidaridad con los pueblos de Cuba, Venezuela y Sudán, amenazados por el imperialismo estadounidense, y exigimos la defensa de la soberanía, los recursos y la integridad territorial de sus pueblos, así como la paz con justicia y el derecho a la resistencia y la autodeterminación.
  3. Los puertos no deben utilizarse para el transporte de armas, municiones, equipo militar ni tropas. Hacemos un llamado a los sindicatos para que refuercen la vigilancia, informen a los trabajadores, denuncien los cargamentos de guerra y organicen la resistencia colectiva masiva con todos los medios legítimos a nuestro alcance y nuestra lucha.
  4. Fin a la militarización de los puertos y la infraestructura crítica. Los puertos pertenecen a los pueblos y a los trabajadores. No son bases para la OTAN, Estados Unidos ni la UE, ni instrumentos de armadores ni grupos monopolísticos.
  5. No a la economía de guerra y al armamento. El dinero debe destinarse a salarios, convenios colectivos, sanidad, educación, necesidades sociales y la protección de la vida y la seguridad en el trabajo.
  6. Medidas de salud y seguridad en los lugares de trabajo. Ni un solo trabajador muerto por lucro. Fin a la intensificación, la subcontratación, las condiciones peligrosas y la arbitrariedad empresarial.
  7. Convenios colectivos con aumentos salariales reales, empleos estables con derechos, una política de jubilación con mejores pensiones y una reducción de la jornada laboral. Los avances tecnológicos, la mecanización, la automatización, el uso de la Inteligencia Artificial y el desarrollo de los puertos deben responder a las necesidades de los trabajadores, y no conducir a la intensificación del trabajo ni a la desaparición de sus puestos de trabajo.

A fin de fortalecer la coordinación internacional de los sindicatos de estibadores es un compromiso común el intercambio de información entre sindicatos para la acción conjunta, las movilizaciones simultáneas y las iniciativas de huelga para sostener la guerra y el bloqueo de armas, así como la solidaridad con todo sindicato que sea atacado por gobiernos, empresarios y mecanismos de represión.

En esta reunión los sindicatos participantes acordaron, mediante la firma de esta declaración, convocar a una segunda jornada de lucha internacional de los estibadores para el próximo mes de octubre de 2026.

Desde Estambul enviamos este mensaje:

  • Los estibadores no harán sacrificios por sus ganancias ni por sus guerras.
  • No cargamos muerte en los barcos.
  • No transportamos balas, bombas ni misiles para que maten a niños.
  • No aceptamos que nuestros puertos se conviertan en bases de guerra.
  • Los trabajadores no pagarán por la economía de guerra, la inflación, el armamento ni los beneficios de los monopolios.

Nuestra fuerza reside en la organización. Reside en nuestros sindicatos, en las asambleas generales, en las decisiones colectivas, en la solidaridad entre trabajadores de diferentes países.

Nosotros, los trabajadores de los puertos, sabemos muy bien que sin nosotros nada se mueve. Sin nuestras manos los contenedores permanecen inmóviles, los barcos no se cargan, las máquinas de guerra están bloqueadas.

Hacemos un llamamiento a todos los sindicatos de estibadores para que debatan esta declaración, refuercen sus acciones conjuntas y organicen colaboraciones para fortalecer los lazos de solidaridad entre los puertos.

La histórica movilización del 6 de febrero marcó el camino, ¡la próxima supondrá un paso adelante!

¡Los estibadores no trabajan para la guerra!

¡Puertos para los los pueblos y la paz, no bases de los imperialistas!

Firmado por los siguientes sindicatos:

LIman-Is – Turquía

ODT – Marruecos

USB – Italia

CGT Puertos y Muelles – Francia

ENEDEP – Grecia

LAB – País Vasco

ORSA Porti de Gioia Tauro – Italia

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