Sindicalista de la CGT francesa, por Ángeles Maestro para la Coordinación de Núcleos Comunistas sobre la HUELGA GENERAL Y EL PARO MASIVO E INDEFINIDO que se iniciará en Francia el próximo 10 de septiembre.
Transcripción de la entrevista a André Fada
HUELGA GENERAL Y PARO MASIVO E INDEFINIDO EN FRANCIA EL 10 DE SEPTIEMBRE DE 2025
Resumen de la entrevista realizada a André Fadda
Sindicalista de la CGT francesa
por Ángeles Maestro
para la Coordinación de Núcleos Comunistas sobre la
HUELGA GENERAL Y EL PARO MASIVO E INDEFINIDO
que se iniciará en Francia el 10 de septiembre
Ángeles Maestro.- ¿Cuál ha sido el desencadenante?
André Fada.- Desde hacía tiempo no se hablaba en los bares, en familia, en encuentros con los trabajadores de la situación como se está haciendo hoy en día. Hacía tiempo que no se hablaba con un entusiasmo y una rabia como estamos viendo estos días. Desde hace meses ya se discute, se habla, etcétera, pero ya la gota desbordó el vaso.
Ángeles Maestro.- Bueno, ahora nos contará en concreto de qué se trata. En qué medida eso tiene que ver con los planes de la OTAN, con los planes de la Comisión Europea, con un capitalismo agonizante que da sus zarpazos más fuertes de la manera que él sabe y es contra los explotados, contra las personas oprimidas. En fin, muchas gracias André, y bienvenido.
André Fada.- Cuando el pasado 15 de julio, el primer ministro Bayrou sacó las provocaciones que nadie esperaba, tan de golpe, esas provocaciones que consisten en la supresión concretamente de dos días festivos, concretamente el 8 de mayo que aquí en Francia tiene una significación muy importante porque el 8 de mayo se conmemora la victoria sobre el nazismo, el 8 de mayo de 1945, y también se suprimió el lunes de Pascua. Entonces esto sí que desató, fue la gota que colmó el vaso; pero es que esta medida no venía sola, otras medidas como la congelación de las prestaciones s sociales, de las pensiones, de los salarios a los funcionarios, de los salarios en el sector privado, que eso ya es una tónica generalizada desde hace tiempo… En fin, esto ha generado un tal desajuste de forma generalizada porque lo que estamos viendo es que estas medidas no son solamente una gota que desborda el vaso y que explota el hartazgo tal como decía, viene de que aquí hay una ofensiva de la burguesía que es una ofensiva muy fuerte desde hace unos 20 y pico años que se ha ido acrecentando cada vez más, en donde se ha precarizado a mansalva, se han aumentado la flexibilidad laboral, la precariedad, y ganando cada vez mucho más terreno en las empresas, tanto en el sector privado como en el sector público; y esto viene acompañado también de toda un ataque generalizado contra los servicios públicos, servicios públicos como la educación, el sector hospitalario, la sanidad y transporte… Concretamente en la sanidad son decenas de miles de camas de hospital que han sido suprimidas en estos últimos años. Cuando hablo de supresión de camas de hospital no me refiero solamente a una cama de hospital, me refiero a lo que es la cama, el personal médico que va enfermería, a los médicos que atienda a esa cama, a ese paciente y todo lo que es el equipo técnico, el material técnico. Es la supresión de todo lo que es el sistema sanitario y eso se ha ido cada vez reduciendo, se entregó incluso la dirección de los hospitales a gente que no tiene nada que ver con el sector de la salud, gente macronista; y a dirigir los hospitales como empresas. Entonces eso es un ejemplo de cómo está cayendo el sector público; un pequeño ejemplo más: en el sector, por ejemplo, de urgencias, se está muriendo la gente en los hospitales, en los servicios de urgencias, están muriendo la gente en los pastillos. Estos son elementos concretos porque no hay suficiente personal, porque no hay, digamos, pues eso, no hay capacidad; se han cerrado incluso maternidades en zonas rurales, donde, por ejemplo, una mujer embarazada para dar a luz, pues tiene que recorrer la ambulancia o los familiares, 60, 70 kilómetros, 80 kilómetros, o sea, una situación catastrófica. Entonces el sector público está siendo desmantelado, desmantelado porque el objetivo es la privatización. Entonces, bueno, todo esto se va sumando y, claro, entonces la pregunta que hay que hacerse es ¿por qué y para quién? O sea, tenemos por un lado una clase trabajadora muy precarizada, muy flexibilizada, donde la batalla ideológica desarrollada por la patronal y el capital a través de sus medios de comunicación, van haciendo mella, es decir, que se está generando el individualismo, la división, el sálvese quien pueda, la ley de la jungla. Hay también junto a esto una represión antisindical, muy fuerte en estos últimos años. Bueno, ya pudisteis ver los chalecos amarillos en el 2018. En el año 2023-2024, tuvimos una huelga general de las pensiones, para defender las pensiones, para evitar que se pasara a 64 años la fecha de jubilación. Y bueno, a pesar de que perdimos, lo importante es que hubo una movilización muy grande durante esos meses. Entonces, cuando acabó la huelga de las pensiones en 2024, 23-24, nos cayó encima una represión antisindical bestial. Porque la patronal, el capital, se han dado cuenta de que los motores de la huelga en las empresas, por supuesto, es el sindicato, y había que decapitar cueste lo que cueste a los dirigentes sindicales o en las empresas, a los delegados, a los enlaces sindicales, a los delegados de prevención; o sea, se desató una ofensiva tal que hubo un millar de militantes sindicales, es decir, protegidos por la ley, porque ejercen un cargo sindical y en Francia el cargo sindical está protegido contra el despido. Bueno, pues se abatió toda una ofensiva con encausamientos ante los tribunales, ante el tribunal correccional, por haber restablecido la electricidad a barrios precarios en el caso de los trabajadores de la energía. Bueno, en fin, se dio una represión muy fuerte; y entonces, durante este tiempo, entre 2023 y 2025, la rabia iba subiendo en las empresas, la represión contra los trabajadores era mucho más fuerte y, claro, entonces nos encontramos ante una situación muy muy difícil. Llegamos pues hasta el mes de Julio, donde Macron y su primer ministro anuncian una serie de medidas. La gente está hartísima, ya hasta la náusea de Macron; y entonces es cuando se decide salir a la calle el 10 de septiembre a bloquear todo. Entonces, ¿quién lanza esta movilización? Al principio hay que decir las cosas como son. Al principio son grupos de gente que no está organizada, que no está afiliada al sindicato, organizada en el sindicato; alguna gente de extrema derecha, hay que decirlo, pero también mucha gente que no tiene nada que ver con la extrema derecha; mucha gente que está harta. Y es justamente este sector de gente la que ha conseguido hacer desaparecer a la extrema derecha dentro de este movimiento del 10 de septiembre. Hay gente que fue chalecos amarillos, hay gente que trabaja en precario, hay incluso cuadros de empresa, bueno, hay de todo, hay de todo. Han llamado a la movilización y entonces lo importante, pues eso, es bloquear el país, ese es el objetivo.
Ángeles Maestro.- André, ¿y hay alguna estructura organizativa, algún comité, algún consejo, alguna…? Es decir, ya a nivel territorial, ¿cómo se organiza todo eso? Porque, claro, no puede ir cada uno por su lado a bloquear. ¿Cómo se organiza todo eso? Eso es muy importante, porque para nosotros, en el Estado español, la huelga general, hablamos de la huelga general, es un inalcanzable en la medida en la que la desarticulación social y sindical es bastante grande, y los grandes sindicatos, como tú bien sabes, en España, pues están más bien al servicio de la patronal, es decir, pase lo que pase, ellos no van a convocar huelga general. ¿Cómo se articula todo eso? Porque yo recuerdo que cuando la lucha de las pensiones ya todo eso se articuló y tú mismo hablabas de cómo se engranaba la unidad de los diferentes sectores. Cuéntanos cómo es eso.
André Fada.- Bueno, aquí hay dos cosas; aquí hay gente que se moviliza fuera de las empresas, fuera del centro de trabajo; eso ocurrió con los chalecos amarillos, pero también ocurrió en la huelga de las pensiones; y luego está lo que es la implicación sindical dentro de la lucha o el llamado a la huelga por parte de la organización sindical. Entonces, la CGT, históricamente, aquí quien decide es el sindicato en la base. El sindicato en la base, el sindicato de la empresa, llama a las asambleas, toma la decisión, y se va la huelga sea por cuestiones de reivindicación salarial o por el tema de las condiciones de trabajo. Las federaciones de la CGT tienen total autonomía para llamar a su sector a la huelga general. La Confederación, o el Buró Confederal y el Comité Confederal Nacional, se tienen que plegar también a lo que dice la base. Estas son las reglas del funcionamiento en la CGT. El Comité Confederal Nacional es donde están representadas todas las federaciones sectoriales y las uniones territoriales, es decir, lo que nosotros llamamos la Unión Departamental, (aquí en Francia son departamentos, las provincias); y la Confederación tiene que tener en cuenta el clima que existe en la dinámica de lucha. Entonces…
Ángeles Maestro.- Eso pasó cuando, recuerdo que fue muy importante, cuando el referéndum para votar la Constitución Europea; que en un principio, eso es muy importante… Si nos lo quieres recordar…
André Fada.- Sí, entonces, era el año 2005, yo lo recuerdo perfectamente; yo estaba entonces de secretario general en la Unión Sindical del Astillero, y recuerdo perfectamente que el entonces secretario general de la CGT, Bernard Thibault, que viene del sector ferroviario, y que aunque protagonizó unas luchas y unas huelgas muy importantes en el año 1995 y años antes, sin embargo, la entrada de la CGT en la Confederación Europea de Sindicatos hizo mucho daño. Y Bernard Thibault defendió la idea de que había que votar la Constitución Europea. Entonces, claro, se convocó porque es obligación dentro de la CGT, de convocar el Comité Confederal Nacional y a Bernard Thibault se le puso en minoría, y se ganó mayoritariamente el NO a la Constitución Europea. Así se funciona dentro de la CGT, y el tema de la huelga ahora concretamente, el 10 de septiembre, la dirección confederal, había previsto una intersindical y un llamado a la huelga a finales de septiembre. Pero la presión de la base y de varias federaciones que decidieron, concretamente a comienzos de agosto, en cuanto salió el llamado a bloquear el país al 10 de septiembre por parte de diferentes colectivos de gente, varias federaciones como la Federación de Químicas, la Federación del Metal, la Federación del Comercio, la Federación… en fin, hay varias federaciones y varias uniones territoriales como la del Departamento de Lille, la Ciudad de Lille en el Norte de Francia, y otras, bueno, decidieron sumarse a ese llamado del 10 de septiembre. Entonces, el buró confederal tuvo que reunirse y convocar a la Comisión de Ejecutiva Confederal y desde ahí convocar al Comité Confederal Nacional. Y ahí se decidió que había que desarrollar las huelgas en todas las empresas a partir del 10 de septiembre. Ese llamado es efectivo, es oficial, a pesar de que la Intersindical, es decir, donde están los sindicatos reformistas, la C7 también participa en esa Intersindical, ha impuesto que haya una huelga, un día de huelga, el 18 de septiembre. Bueno, la CGT no va a esperar al 18 de septiembre, la CGT llama al 18 de septiembre con la Intersindical, pero llama a participar desde el 10 de septiembre en las manifestaciones, en las huelgas en las empresas, a bloquear las empresas, en fin… Eso ha sido posible porque la base es la que se ha expresado. Y la base que está representada en las uniones territoriales y en las federaciones, por las unidades territoriales y por las federaciones, por los sindicatos en sí…
Ángeles Maestro.- Una cosa Andrés, ¿se plantea como huelga indefinida o es el día 10 y luego se verá? O ¿qué se espera que suceda el día 10 y si la huelga indefinida está en el horizonte, como supongo, con el objetivo de que la presión de la calle pueda derrotar los planes y al primer ministro que lo propone?
André Fada.- Bueno, el llamado es a bloquear el país. Y cuando hablamos de bloquear el país, es bloquear económicamente el país, que no circulen mercancías, que la petroquímica, y las refinerías no sirvan una gota de petróleo, de gasolina, es bloquear el país, que los trenes no circulen… Luego se verá; nadie sabe, qué formas tomará la movilización, porque es una movilización popular. Ahí se va a apuntar un montón de gente por un lado, los trabajadores en las empresas, en el sector privado y en el sector público, teniendo en cuenta lo que os he dicho antes, teniendo en cuenta la represión fuerte que ha habido y que está habiendo en las empresas hoy en día. Pero a pesar de eso, el hartazgo se es mucho más fuerte que la represión. Entonces, claro, no sabemos qué formas exactas tomará esta movilización; pero lo cierto es que no queda otra, que la rebelión y la revuelta, el bloqueo, son las únicas respuestas contra tanta injustica y contra tanto desprecio. Yo me imagino… Bueno, he estado en algunas reuniones estos últimos días… Hay empresas que están ya en condiciones de movilización. Hay otras en que cuesta un poco más por el miedo que la patronal ha conseguido infundir. Pero ahí se está trabajando para que el día 10 vaya un máximo de gente. Y no solamente se trata del día 10, es que cuando hablamos de bloquear el país, en todas las luchas que aquí hemos venido desarrollando, sea por las pensiones o en otras movilizaciones, siempre se han ido encadenando los días. Tradicionalmente, históricamente, la Confederación dentro de la Intersindical, siempre ha llamado, un día o cada 15 días, a manifestación y huelga. Pero esto ya no sirve, esto ya no funciona. Aquí lo que funciona son dinámicas que sean impulsadas desde la base. Y esto la dirección confederal lo tiene que tomar en cuenta. No lo queda más remedio. Como lo tomó en cuenta cuando las movilizaciones de las pensiones en 2023. El problema de la Intersindical es que ahí hay unos sindicatos reformistas que son la CFDT [Confédération française des travailleurs chrétiens], cercanos al Partido Socialista, y otros pequeños sindicatos que son los que andan saboteando continuamente y andan frenando. Y luego, dentro de la Dirección Confederal de la CGT, también hay divergencias y hay problemas, porque la CGT no es monolítica, aunque nos reivindiquemos como sindicato de clase. También hay gente que proviene de la CFDT que hace muchos años entraron en la CGT, gente con un espíritu muy reformista. También los tenemos dentro de la CST [Comité Social Territorial], por supuesto. Claro, eso también conlleva sus dificultades, y esa burocracia sindical que, bueno, a veces frena un poco. Pero como os decía, los estatutos de la CGT prevén que es en la base y es de manera asamblearia como se decide. No decide el buró confederal. El buró confederal tiene que asumir y respetar lo que se decide en los sindicatos y por tanto lo que viene de las federaciones y las reuniones territoriales. Entonces, ya veremos a ver; puede haber bloqueos de peajes como se hicieron en el 2023, con peaje gratuito… El tipo de acciones puede ser variopinto. A nosotros nos tocó bloquear la refinería de Donges, aquí cerca de Saint-Nazaire. Ahí aguantamos diez días hasta que los antidisturbios de la Gendarmería nos echaron a la una de la mañana. Bueno, les costó echarnos. Hubo cuatro horas de enfrentamientos; al principio no pudieron echarnos; lo lograron mediante una carga brutal de la Gendarmería. Nosotros teníamos controlado el depósito petrolero, cerca de la refinería. Ese depósito es de gasolina y diesel. De ahí salen los camiones para ir al Oeste de Francia a suministrar esas gasolineras. Este es un ejemplo que os doy para que veáis cómo fueron las características de una movilización de este tipo. Se bloquea el depósito en cuestión y ahí estábamos portuarios, gente de Airbus, gente de la Naval, ferroviarios, estudiantes, maestros, gente de la sanidad… En fin, era interprofesional. Aquí hay que partir de una realidad, es que las luchas a pesar de que hay mucho corporativismo en ciertos sectores, cuando se da un llamado a la Huelga General de estas características, es interprofesional e intergeneracional. Aquí hay jóvenes, gente mayor, jubilados… Los jubilados mantuvieron un piquete para frenar a la gendarmería en la parte del río. Quiero decir que aquí se movilizó todo el mundo. Nos echaron al cabo de 4 horas de enfrentamiento pero, dos días después se retomó el depósito petrolero; y se retomó porque el retén policial que estaba allí era un pequeño retén y se llegó con trescientas personas de diferentes sindicatos de la CGT a retomar el depósito. O sea, ese tipo de dinámicas es el que se da en el fragor del combate, en el fragor de la lucha. Pero claro, estas son decisiones que se toman en asambleas, en reuniones. La gente ya está muy muy preparada para este tipo de luchas y, claro, todo depende de la capacidad de bloquear el país. Porque una cosa son las refinerías, las centrales nucleares… En el 23 se consiguió parar varias centrales nucleares en la producción de energía. También se bloquearon los puertos. El sector ferroviario también fue bastante… se lució bastante en la HG. Y ya os digo que no es cosa de un día, sino que, cuando se llama a la HG hay que mantener la movilización cueste lo que cueste, bloqueando en las empresas, bloqueando la entrada de mercancías en las empresas, bloqueando en las rotondas los camiones de transporte… En fin, ahí se apunta todo el mundo. Esta Huelga del 2023 se desarrolló así durante varios meses. Y por eso la represión que vino después fue brutal. Porque eso no nos lo perdonaron; pero a pesar de todo, la rabia y el hartazgo como os comentaba al principio, están ahí porque a pesar de la batalla ideológica que llevan, para la que se apoyan en los medios de comunicación, para fragmentar a la clase trabajadora, para generar y promover el individualismo. A pesar de eso, lo que más le pide (el cuerpo) a la gente es el poder comer todos los días, el poder ir a un hospital, el poder tener transportes públicos de calidad…. En fin, es todo esto. La ira, la cólera social, viene cociéndose ya desde hace ya años ¿no? Entonces esto explota.
Ángeles Maestro.- Una cosa, André. Evidentemente los planes del Gobierno Macron surgen muy relacionados en el tiempo con la decisión de la Comisión Europea, a instancias de la OTAN, de destinar unas cantidades desmesuradas de dinero público a gasto militar. Claro, a parte del capitalismo en crisis, a parte de la deuda generada, de la deuda pública generada por otras circunstancias, el tema del gasto militar está ahí. Por lo menos en el Estado español estamos intentando que la gente perciba cómo esa cantidad enorme de dinero público, está directamente relacionada con la precarización, con los recortes sociales y laborales. ¿En qué medida, en esta movilización, está eso también presente?
André Fada.- Sí. Efectivamente, es muy importante esta pregunta porque hay que comprender por qué se llega a esta situación. No solamente es el hartazgo desde hace varios años y la náusea que puede provocar Macron. La pregunta que hay que hacerse es ¿por qué y para quién el Gobierno implementa esta serie de medidas? ¿en qué contexto? Está el contexto de la deuda, pero no es solo ese; está la guerra imperialista contra Rusia que está al orden del día… Y eso hay que desgranarlo ¿no? Entonces ahí está. La gente es consciente de esto. La gente es consciente de que por un lado estos esfuerzos que está exigiendo Macron y su camarilla, son para satisfacer, para poder seguir pagando, vertiendo los regalos que le hace cada año, a las grandes empresas, a la burguesía… Creo que son más de 200.000 millones de ayudas públicas que fueron vertidas anualmente a las grandes empresas. Y además, sin contrapartida, por supuesto. Y luego por otro lado, como bien dices, es para seguir preparando la guerra, para apoyar a Ucrania que tiene la batalla perdida, y para, sobre todo, mantener ese enfrentamiento que desarrolla la OTAN con la UE contra Rusia. Cuando… Aquí la gente sabe perfectamente que la OTAN y Marc Rute, su secretario general, a pesar de que trataron de escamotear esta información, la información ha fluido bastante aquí en Francia, en el mes de diciembre, cuando este individuo, Marc Rute, dice en una reunión que hay que aumentar el presupuesto militar; los presupuestos de defensa para enfrentar a Rusia, y sobre todo de qué manera. Porque eso lo dice en Euronews y en diferentes medios de comunicación a los que gente tiene acceso, y que luego corre por las redes sociales, donde dice “Hay que socavar, hay que amputar los presupuestos de Seguridad Social, las pensiones, congelar los salarios…” Lo dice claramente en diciembre de 2024. Entonces la gente no es tonta, sabe por dónde van los tiros. Y cuando el presupuesto de defensa que se trata de aumentar al 5% del PIB, pues cuando se ve que hoy en día ya son 55.000 millones de euros previstos en 2025 de presupuesto militar y luego aumentarlo en 2027 hasta 64.000 millones de euros, entonces eso, además de los regalos fiscales a los poderosos, a los ricos…, es ya una declaración de guerra de Bayrou a los trabajadores. Estas medidas acaban con el estado de bienestar social francés que es el nombre que tiene desde la Liberación contra el nazismo en 1945. Es la seguridad social, el sistema de pensiones, por ejemplo. Es acabar con los servicios públicos, eso es lo que quiere decir. Entonces la gente es bien consciente de que lo que se está cociendo. Aquí, concretamente en la ciudad de Saint-Nazaire, va a comenzar la construcción de un portaviones gigantesco, el portaviones más grande que nunca ha tenido Francia, con una proyección geoestratégica hacia el mar Pacífico, donde están las colonias de Ultramar, donde está Kanaky en la Nueva Caledonia… Pero es que además está el hecho de que las grandes empresas de armamento de Francia tales como Naval Group, en fin y otros muchos, están beneficiándose de la guerra contra Rusia en Ucrania, ¿no? produciendo armamento, cañones, tanques en gran intensidad; recurriendo a contratos precarios porque las plantillas de fijos no dan abasto para aumentar la producción. ¿Y quién se está beneficiando de esto? Pues la grandes empresas de armamento francesas. Entonces sí, la gente es consciente de lo que está pasando. Además hay otra medida que se me olvidó comentar que es muy importante en este sentido del ataque contra los trabajadores; por ejemplo, estigmatizando a los trabajadores que se acogen a la baja de enfermedad. Esta es una medida que está prevista en el Plan Bayrou que consiste en evitar que los médicos den bajas de enfermedad a muchos trabajadores que están en situaciones de agotamiento total. La gente en los centros de trabajo está sufriendo mucho. Hay mucho sufrimiento por acoso moral (no sé si es la palabra adecuada en español) por parte del jefe, por la exposición a productos cancerígenos, a productos químicos, sin protección.En los centros de trabajo hay mucha gente que está cayendo como moscas. Hay muchos accidentes de trabajo. Francia se caracteriza, ahora no tengo las cifras pero lo podéis verificar, se caracteriza por ser el país donde los accidentes laborales van en aumento y creo que ya han alcanzado el techo dentro de la UE. Claro, una cosa es el accidente laboral que es físico, visible, y luego están las enfermedades profesionales que son las invisibles: el amianto, los productos tóxicos… En estos diez o quince últimos años, hemos visto cómo se ha ido degradando la protección en salud laboral, la prevención en salud laboral, porque incluso a los delegados de prevención se les ha reducido las horas que les permiten ir a verificar sobre el terreno las condiciones, etc., etc. Entonces, hay situaciones que son terribles, catastróficas, donde hay gente que se está envenenando porque no tienen las protecciones debidas. Hay un aumento muy importante de trabajadores que van al médico y que piden la baja por enfermedad por cuatro días, cinco, una semana… en fin, están enfermos y necesitan curarse. Los médicos ¿qué hacen? Les dan la baja que es lo lógico, lo normal. Pues ahora se ha implementado dentro del Plan Bayrou una medida de represión contra los médicos, ya tienen una lista de 500 médicos que están siendo investigados, por haber dado demasiadas bajas laborales a los trabajadores. Es decir, la represión no es solamente dentro de la empresa sino también dentro de los servicios sociales del Estado; se va a reprimir al profesional de sanidad que está ejerciendo su trabajo correctamente y que tiene ante él o ella un trabajador que está en condiciones en las que no puede seguir trabajando y necesita cogerse la baja; pues ahí también se va a reprimir a esta gente, a estos profesionales. Entonces es un abanico muy amplio lo que está sucediendo a diferentes niveles.
Ángeles Maestro.- Lo que quería preguntarle a André es que evidentemente la situación a nivel de la UE es muy parecida. Es decir, la burguesía, la Comisión Europea, la OTAN, toman decisiones que son una auténtica declaración de guerra a la clase trabajadora y a los pueblos de la UE. En Francia, la CGT o alguna instancia se plantea dirigirse, aunque no tenemos ni una internacional, ni siquiera a nivel sindical existe algo; porque lo que existe va en sentido contrario a promover la coordinación en las luchas. La pregunta es ¿se plantea la clase obrera francesa dirigirse a otros pueblos para que de alguna manera puedan coordinarse las luchas, y que esos planes que no son solamente del gobierno Macron, son los planes generales de los gobiernos de la burguesía, tengan el color que tengan, sean derrotados? Por ejemplo, en Madrid vamos a convocar el mismo día 10 de septiembre una concentración, no de solidaridad con el pueblo francés, sino entendiendo que la clase obrera francesa está abriendo un camino de lucha con unos objetivos y contra unos enemigos que son los mismos para toda la clase trabajadora europea. ¿Hay alguna posibilidad, ves tú, André, algún camino para poder establecer vínculos, coordinar luchas, con unos objetivos y contra unos enemigos que son los mismos?
André Fada.– Nosotros pensamos que estamos ante una coyuntura, revolucionaria no, pero ante una coyuntura quizás pre-revolucionaria, es probable. Porque por un lado tenemos el hartazgo de la clase trabajadora, de las masas, que se está traduciendo en rebelión; nosotros tenemos un papel que jugar ahí que es el de introducir la batalla ideológica en esa rebelión. Para eso la herramienta en la empresa es el sindicato, las asambleas, lo que permiten dentro del centro de trabajo; poder ampliar y consolidar y llevar y librar la batalla ideológica. Eso es muy importante. Por otro lado, fuera de la empresa, en estos colectivos que se organizan, nosotros también tenemos un papel que jugar ahí que es estar con las masas; es decir, aportar el elemento ideológico para que de la rebelión se vaya a construir una lucha revolucionaria. Eso es muy difícil, porque por otro lado tenemos a la extrema derecha que se está beneficiando también de todo esto. Al capital le interesa tener a la extrema derecha bien activa y ponerla a la palestra para poder ser justamente la válvula de escape del capital. Ahí está Le Pen con su delfín Jordan Bardella, que seguramente, si hay disolución de la Asamblea Nacional en los próximos días, es posible que se vaya a las legislativas, o a las presidenciales en función de la capacidad de lucha que haya de la gente. Pero lo cierto es que la extrema derecha se ha nutrido de toda esa desesperanza, de toda esa rabia, porque los medios de comunicación han estado allí llevando y promoviendo el individualismo, ocultando la lucha de clases, ocultando las luchas. Entonces es muy importante que esta fase en la que estamos seamos conscientes de que por supuesto no va a ser fácil. Pero en lo que a coordinación te refieres aquí, por supuesto, yo pienso que aquí la primera necesidad es internacionalizar el conflicto. Es decir, la clase de los trabajadores debemos internacionalizar el conflicto, debemos salir del cascarón en que nos han metido los medios de comunicación; que sea en Francia, que sea en Italia o en el Estado español siempre están ahí hablando de otros temas pero no de las luchas que está desarrollando el vecino. Es importante que se vayan conociendo las luchas que se desarrollan en Europa. Hay coordinación que se da en algunos sectores, el sector de puertos y estibadores, por ejemplo. Sé que los portuarios de Marsella se coordinan, o los del Havre en Normandía, se coordinan con otros sindicatos portuarios y han llegado a hacer acciones conjuntas: bueno, con el tema de Palestina, por ejemplo, la solidaridad internacionalista. Ahí se ha podido ver lo que es la autoorganización obrera ¿no? Es decir, el sindicato ha sido capaz de bloquear el puerto de Marsella. Y os voy a dar un dato interesante, sin querer ser muy largo, pero es un dato muy interesante de cómo se fraguan las luchas también y las resistencias. El sindicato de Marsella recibe información por el sindicato de aduaneros de la CGT de que hay contenedores que van a salir con destino a Israel pero con documentación que no corresponde a la realidad. Es decir, que el material que van a transportar en esos contenedores es en realidad armamento para Israel cuando en la documentación eran piezas de recambio para no sé qué tractor. Bueno, esa coordinación entre los sindicatos permitió que el sindicato de portuarios de Marsella y estibadores bloquearan la salida de esos barcos. La coordinación también se puede llevar a nivel internacional con ese tipo de acciones ¿no? internacionalistas; de solidaridad internacionalista con el pueblo palestino, por ejemplo. Pero a nivel de las luchas que estamos desarrollando en Francia o que se puedan desarrollar en Andalucía, por ejemplo en Cádiz, pensando en la Naval de Cádiz, ¿no? ¿cómo hacemos nosotros para que se conozcan esas luchas que aquí no se conocen? Porque aquí nadie habla de la lucha de Cádiz o la de los auxiliares de Cádiz. Nosotros comentamos algo, nosotros hicimos una reunión explicando esto aquí; pero, claro, esto tiene que amplificarse más ¿no? Tenemos que llegar a un nivel en que la batalla de la comunicación la desarrollemos de manera coordinada, y eso es necesario. Por un lado, ideológicamente sobre el contenido, pero también sobre la forma ¿no? Sería muy largo de explicar ahora en este vídeo, pero es importante analizar cómo el capital ha ido fragmentando y ha ido promoviendo, o sea, la fragmentación de la clase obrera. Ahí es donde tenemos un papel que jugar.



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