Publicamos el editorial de la de la revista Con-Ciencia de Clase que próximamente saldrá el número de verano.
Si quieres recibirla envía un correo a la dirección: revistaconcienciasuscripciones@gmail.com indicando tu dirección postal y te informaremos de cómo realizar el pago.
EDITORIAL
Más allá de la inmediatez cotidiana, los procesos sociales continúan su desarrollo en el marco de la profunda crisis capitalista que los determina en primera instancia. En los países de la UE prosigue la destrucción del tejido productivo, en buena medida acelerada por decisiones de la Comisión Europea, aparentemente contra los intereses de la propia burguesía. Decimos “aparentemente” porque decisiones políticas que han ocasionado directamente el encarecimiento de la energía, de los tipos de interés o han establecido normas del “capitalismo verde”, inasumibles para una gran cantidad de pequeñas y medianas empresas (las que sobrevivieron al confinamiento del Covid), cumplen perfectamente el objetivo de limpiar el mercado y de concentrar y centralizar el capital.
El otro gran elemento de continuidad, complementario del anterior, es el descomunal flujo de fondos públicos dirigido al capital privado. A las privatizaciones de servicios públicos y el saqueo de las pensiones, siguieron el “rescate” bancario de 2011, la reforma del artículo 135 de la Constitución para declarar la prioridad absoluta del pago de la Deuda, la lluvia de millones con el pretexto del Covid (con “mordidas” de políticos y empresarios a raudales), de los Fondos Next Generation y ahora…el Rearme.
La reciente Cumbre de la OTAN celebrada en La Haya con el apoyo entusiasta de la Comisión Europea y de EE.UU, juntos en lo fundamental, ha acordado que los Estados miembros aumenten los gastos militares hasta llegar en 2035 al 5% del PIB. Al gobierno PSOE-Sumar le duró 48 horas su supuesta negativa a acatarlo, para hincar la rodilla inmediatamente después.
Esa pírrica “resistencia” trataba de exhibir una pizca de dignidad ante unas clases populares a las que se manipula escandalosamente desde los medios de comunicación, los “progres” y los de la oposición. Se trata de ocultar, por ejemplo, que ya ahora el gasto militar anual es descomunal, que equivale casi al presupuesto de educación de todas las administraciones y que con los más de 17.000 millones extra-presupuestarios destinados por el Gobierno a armamento desde enero a mayo de este año, se hubieran podido construir 80 hospitales de 200 camas.
Estos Presupuestos de Guerra están acrecentando fabulosamente los beneficios de la industria armamentística al tiempo que el nivel de explotación de los trabajadores aumenta con ritmos de trabajo elevadísimos y condiciones de seguridad deplorables. Ante la presión del miedo al paro, plantillas sin experiencia de lucha y organización son la nueva carne de cañón, nunca mejor dicho, de las industrias de la muerte regadas con dinero público, es decir, dinero de la propia clase obrera. En la fábrica de Rheinmetall Expal Munitions de Murcia una explosión mató a un trabajador de 42 años y dejó heridos a otros cinco. La causa, “los elevados ritmos de trabajo y la irregularidad en materia de salud laboral”. En esta empresa la producción armamentística relacionada con la fabricación de suministros para el ejército israelí se incrementó en un 70%.
Entender qué papel juegan los presupuestos de guerra y la militarización social es clave, insistimos, porque, como mostró nítidamente la gestión política del Covid para quien se atrevió a verlo, la destrucción productiva junto con el asalto a la hacienda pública, ahora con los presupuestos de guerra, y la exacerbación de la represión y los mecanismos de control social, constituyen el eje de la estrategia de la burguesía para controlar la crisis.
En todos los casos se ha repetido el mismo guión. Aparece una situación catastrófica amplificada con recursos goebbelsianos por los medios de comunicación, cunde el pánico masivo y se acepta como mal menor lo que el gobierno de turno propone para evitar el apocalipsis. Más o menos, siempre se trata esencialmente de lo mismo: endurecer la represión y el control social y destinar ingentes cantidades de dinero del pueblo a fondos de inversión, grandes bancos y multinacionales. La única diferencia es que la destrucción productiva y la miseria correspondiente son cada vez mayores, al tiempo que aumenta el saqueo de la hacienda pública.
La oposición al Rearme y a la militarización, la exigencia de salida de la OTAN y la UE, el desmantelamiento de las Bases y la ruptura de los Acuerdos bilaterales con EE.UU., deben fortalecerse como columna vertebral del movimiento obrero y popular. Es preciso valerse de que el despropósito del rearme, cuando la miseria se expande, es percibido con fuerza creciente al tiempo que se debilita el discurso del “ataque ruso”, dejando en evidencia a los sindicatos del imperialismo, infames sostenedores del discurso armamentista.
- …y cambios
Uno de los cambios más trascendentales en la escena internacional lo produjo la Resistencia Palestina del 7 de octubre de 2023. Su resurgimiento ha sido una sacudida telúrica para el movimiento obrero y popular de todo el mundo, demostrando una vez más, como hicieron tantas revoluciones anteriores, que todo es posible cuando se está dispuesto a luchar hasta el final.
La lucha popular anti-sionista y anti-imperialista irrumpió con fuerza inusitada y, a pesar del terrible precio de decenas de miles de mártires asesinados en una de las masacres más salvajes de la historia, está hiriendo de muerte a la bestia sionista. Lo está haciendo en el marco del Eje de la Resistencia que, incluso tras haber recibido durísimos golpes, mantiene sus principios políticos y su voluntad de combate. La fortaleza y la tenacidad indestructible del pueblo yemení, que Leila Ghanem analiza magistralmente en este número, son el mejor símbolo de lo que representa hoy la solidaridad internacionalista, cuando “sólo podemos vencer”.
La muestra más palpable de que la bestia sionista está herida de muerte ha sido el ataque de Israel a Irán el 13 de junio. Los bombardeos y los asesinatos de científicos y jefes militares constituyen un evidente Crimen de Guerra y tienen como objetivo provocar la entrada directa de EE.UU en guerra contra Irán. El argumento, esgrimido también por EE.UU y la Comisión Europea, de que Irán “no puede” acceder a la energía nuclear es inadmisible, cuando el enemigo que acaba de atacarle y que ha cometido incontables asesinatos de dirigentes y científicos, posee cerca de 100 ojivas nucleares. La respuesta de Irán es estrictamente un acto de legítima defensa. El ejemplo de Corea del Norte debe servir a quienes todavía creen que las instituciones de la ONU – como la OIEA – no están bajo la bota del imperialismo.
Mientras se escribe este editorial, llega la noticia de un acuerdo de alto el fuego entre Israel e Irán. Todo indica que el ataque perpetrado por EE.UU. contra instalaciones nucleares iraníes el 21 de junio, que constituye una flagrante violación del Derecho InternacionaL, ha producido, deliberadamente, daños limitados. La intervención habría servido para acallar las voces de las fuerzas sionistas dentro y fuera de EE.UU.
El alto el fuego entre Israel e Irán no es el fin de la guerra que, como el Eje de la Resistencia afirma, sólo llegará con la destrucción del sionismo. Sólo eso permitirá la convivencia pacífica de los pueblos en un solo Estado palestino, tal y como ocurría antes de Al Naqba. Lo cierto es que Israel sigue herido de muerte y que su confrontación militar con Irán ha terminado con una derrota, al tiempo que cancela cualquier sueño de intervención directa de EE.UU. en el futuro inmediato. En Palestina la guerra continúa. Las masacres también. Y la exigencia de solidaridad internacionalista con la Resistencia Palestina es más fuerte que nunca. Lo que ha quedado claro es que a EE.UU. no le interesa en estos momentos involucrarse en una guerra a gran escala en Oriente Próximo, y que las presiones ejercidas tanto por Rusia como por China, han jugado un importante papel.
Finalmente hay que destacar que el traslado del foco de tensión militar internacional a Oriente Próximo, además de facilitar, aun más, la derrota de la OTAN en Ucrania, rompe en pedazos el “relato” de la UE de la “amenaza rusa” y en consecuencia debilita el discurso del rearme y de la prioridad del gasto armamentístico.
En este escenario, además de la evidencia de que el Gobierno PSOE-Sumar ejecuta dócilmente las órdenes del capital, surgen dos acontecimientos que parecen destinados a acabar con él: la consumación del indecente vasallaje ante el aumento del gasto militar, tras haber intentado una patética imagen de resistencia ante la OTAN, y la corrupción. Recordamos aquí que todos los gobiernos desde la Transición – la Dictadura, además de todo lo que fue, fue un gigantesco atraco a mano armada – acabaron hundidos en el cenagal de la corrupción. Todos menos el de Zapatero que organizó el saqueo desde el Estado: contrarreforma de las pensiones, rescate bancario, articulo 135 de la Constitución, etc.
Ante la perspectiva de unas elecciones anticipadas, asistimos al enésimo intento de sacar el conejo de la chistera con Podemos. Se les puede ver apuntándose a un bombardeo intentando hacer olvidar que ellos gobernaron con la reforma de las pensiones de Escrivá, cuando eliminaron del pacto de gobierno con el PSOE la derogación de la ley 15/97, cuando organizaron la Cumbre de la OTAN en Madrid y el flamante Pablo Iglesias lamía las botas del imperialismo “cumpliendo los compromisos internacionales”.
A medida que la destrucción productiva avanza, y con ella el paro, y cuando el hundimiento de las condiciones de vida se hace más evidente, las luchas obreras y populares se endurecen. Avanzan a despecho de la represión y también contra unos mal llamados sindicatos que se nutren de la traición de clase.
Sobre la base firme del auge de las luchas obreras, algunas de las cuales se reseñan aquí, nuevos pasos parecen estar abriendo la vía al avance en la unidad de clase.
La agudización de las contradicciones internas dentro y fuera de las formaciones sociales del centro del imperialismo, avanza inexorable descubriendo nuevos caminos. Sabemos muy bien que el capitalismo necesita sus enterradores y que es en momentos de inestabilidad de las clases dominantes cuando surgen ventanas de oportunidad para la revolución. Revolución que no podrá triunfar sin el partido comunista, la expresión más elevada y organizada de la consciencia de clase.



Ixa Garnika Aizkorbe
Se abren ventanas de esperanza per a la classe treballadora.
– La huelga del Metal en Cadiz
-La huelga contra el cierre de BSH en Nafarroa
-Las batallas por el derecho a la vivienda en Euskal Herria i Catalunya…. son ejemplos del despertar de nuestra clase.
Construir el partido revolucionario es clave.