{"id":1440,"date":"2023-12-13T10:31:39","date_gmt":"2023-12-13T07:31:39","guid":{"rendered":"http:\/\/cncomunistas.org\/?p=1440"},"modified":"2023-12-13T10:31:39","modified_gmt":"2023-12-13T07:31:39","slug":"espartaco-la-rebelion-de-los-esclavos-que-acabo-con-las-listas-negras-de-hollywood","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cncomunistas.org\/?p=1440","title":{"rendered":"Espartaco: la rebeli\u00f3n de los esclavos que acab\u00f3 con las listas negras de Hollywood"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La pel\u00edcula Epartaco, estrenada en 1960, cuenta la historia de una revuelta de esclavos en la antigua Roma. Fue escrita por dos comunistas incluidos en las listas negras de Hollywood. Su llegada a los cines fue una burla a la caza de brujas macartista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Primero de Mayo de 1946 no tuvo precedentes en Estados Unidos. Los veteranos de guerra, recien licenciados, se unieron a maestros, escritores, artistas, abogados y otros trabajadores para marchar triunfalmente por Manhattan. \u201cEl n\u00famero de manifestantes, seg\u00fan los contamos, super\u00f3 los 150.000 y mientras llenaban Union Square, vitoreando a dirigentes y oradores comunistas y de izquierda\u201d, escribi\u00f3 el escritor comunista Howard Fast en sus memorias, Being Red. \u201cUno podr\u00eda haber declarado que el futuro de la izquierda en Estados Unidos era extremadamente brillante y, por supuesto, se habr\u00eda equivocado\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Primero de Mayo de 1948 esos mismos comunistas celebrados s\u00f3lo dos a\u00f1os antes se convirtieron en el blanco de violentas multitudes reaccionarias que gritaban \u201c\u00a1Maten a los comunistas por Jesucristo!\u201d. Fast encabez\u00f3 el bloque cultural del Partido Comunista de miles de acad\u00e9micos, artistas y escritores que pronto se vieron envueltos en una pelea callejera con estudiantes anticomunistas de una escuela parroquial cercana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La segunda manifestaci\u00f3n fue un mal augurio. Con el advenimiento de la Guerra Fr\u00eda, los comunistas se convirtieron r\u00e1pidamente en enemigos nacionales. Ya no eran vistos como progresistas luchadores por la libertad, sino m\u00e1s bien como subversivos peligrosos. El propio Fast fue citado ante el Comit\u00e9 de Actividades Antiamericanas de la C\u00e1mara de Representantes y encarcelado tras negarse a confesar nombres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fast fue incluido en las listas negras de la industria editorial. \u00c9l era s\u00f3lo uno de una generaci\u00f3n de artistas que fueron expulsados \u200b\u200bde la corriente principal estadounidense. Las listas negras arruinaron sus carreras, conden\u00e1ndolos a la oscuridad y, a menudo, a la pobreza. Muchos libros de esta \u00e9poca a\u00fan permanecen in\u00e9ditos y los guiones no se han realizado; figuras culturales que alguna vez fueron famosas han sido en gran medida borradas de la historia estadounidense.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero dentro del terror inquebrantable del per\u00edodo McCarthy se encuentran historias de resistencia. La experiencia de Fast en prisi\u00f3n, por ejemplo, lo llev\u00f3 a escribir la novela Espartaco, que luego fue adaptada al gui\u00f3n por el escritor comunista Dalton Trumbo. Cuando la pel\u00edcula se proyect\u00f3 en 1960, despu\u00e9s de una d\u00e9cada en la clandestinidad, los nombres de dos comunistas iluminaron el comienzo de la pel\u00edcula, un gran desaf\u00edo para los reaccionarios de la \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta es la historia de Espartaco, o c\u00f3mo los comunistas lograron por primera vez acabar con las listas negras.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u2018Las c\u00e1rceles de hoy ser\u00e1n la victoria del ma\u00f1ana\u2019<\/h3>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/mpr21.info\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/fast.jpeg?resize=225%2C300&amp;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-46682\"\/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Howard Fast es una de esas figuras olvidadas en la memoria irregular del canon literario estadounidense. Public\u00f3 su primera novela a los dieciocho a\u00f1os y pas\u00f3 varias d\u00e9cadas construyendo su carrera en el mundo editorial, convirti\u00e9ndose en un novelista popular. Tambi\u00e9n fue un miembro activo del Partido Comunista. Antes de ser incluido en la lista negra, se involucr\u00f3 apasionadamente en el apoyo a los combatientes republicanos espa\u00f1oles; en 1945 se incorpor\u00f3 a la direcci\u00f3n del Comit\u00e9 Conjunto Antifascista para los Refugiados. El grupo no era nada subversivo y atrajo donaciones de figuras como Eleanor Roosevelt y Edith Lehman, esposa del gobernador de Nueva York, Herbert Lehman. Pero las mareas pol\u00edticas cambiaron y en 1946 Fast recibi\u00f3 una citaci\u00f3n ante el Comit\u00e9 de Actividades Antiamericanas para entregar la lista de donantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fast se neg\u00f3 a dar nombres, pues sus abogados le aseguraron que el desacato al Congreso no dar\u00eda lugar a ninguna pena de prisi\u00f3n. Pero ese mismo a\u00f1o fue citado nuevamente, esta vez por un libro que hab\u00eda escrito sobre el dirigente yugoslavo, El Incre\u00edble Tito, y su futuro se volvi\u00f3 incierto. En 1947, \u00e9l y otros diez miembros del Comit\u00e9 de Refugiados fueron condenados a prisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fast y sus camaradas confiaban en su atractivo, pero poco se pod\u00eda hacer por su reputaci\u00f3n y su carrera. \u201cMi nuevo libro, The American\u201d \u2013un retrato de John Atgeld, el gobernador progresista de Illinois\u2013 \u201cfue destrozado sin piedad\u201d, recuerda Fast. Ahora tambi\u00e9n estaba bajo vigilancia constante. \u201cMi tel\u00e9fono fue intervenido. Agentes est\u00fapidos del FBI se colaban en mi apartamento [durante las actividades de recaudaci\u00f3n de fondos] y otros agentes me segu\u00edan por las calles\u201d, recuerda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1949 las escuelas de Nueva York recibieron instrucciones de retirar de sus estanter\u00edas todos los ejemplares de su libro de ficci\u00f3n hist\u00f3rica, Ciudadano Tom Paine. Hoover envi\u00f3 a sus polic\u00edas para ordenar a los bibliotecarios de la Biblioteca P\u00fablica de Nueva York que destruyeran los libros de Fast. El FBI impidi\u00f3 a los editores imprimir sus nuevas obras, incluidas aquellas que hab\u00eda escrito bajo seud\u00f3nimo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1950 el anticomunismo se hab\u00eda extendido y las esperanzas de Fast de que se anulara su sentencia de prisi\u00f3n se perdieron. Fast fue encarcelado, una experiencia que describi\u00f3 como claramente deshumanizante:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cAll\u00ed, en largos bancos, estaban sentados cien hombres, blancos y negros, todos desnudos. Estaban sentados abatidos, encorvados y con la cabeza gacha, evocando im\u00e1genes de los campos de exterminio de la Segunda Guerra Mundial. Ahora nos est\u00e1n arrebatando la dignidad a la que nos aferr\u00e1bamos tan desesperadamente\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo colocaron en una celda de cinco por dos metros con una asustada muchacha de dieciocho a\u00f1os que hab\u00eda entrado y salido de prisi\u00f3n desde que \u00e9l ten\u00eda doce y, seg\u00fan Fast, hab\u00eda sido violada por otros prisioneros m\u00e1s de cien veces. Afortunadamente para Fast, fue trasladado a Mill Point, una prisi\u00f3n de m\u00ednima seguridad en Virginia Occidental.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para algunas personas que viv\u00edan fuera de Estados Unidos, Fast y sus camaradas encarcelados eran m\u00e1rtires. Se llevaron a cabo manifestaciones y eventos para recaudar fondos en apoyo de los prisioneros mientras la solidaridad internacional llegaba a raudales. El poeta chileno Pablo Neruda escribi\u00f3 el poema \u201cA Howard Fast\u201d, alabando los escritos de Fast sobre \u201ch\u00e9roes negros, capitanes de las carreteras, los pobres y las ciudades\u201d, y lamentando lo que Neruda llam\u00f3 el \u201crenacimiento de la Gestapo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El encarcelamiento de Fast fue una calamidad para la libertad de expresi\u00f3n, pero tambi\u00e9n tuvo su lado positivo. Pas\u00f3 gran parte de la \u00faltima parte de su condena con el novelista comunista Albert Maltz y encontr\u00f3 consuelo en su trabajo diario construyendo estructuras para la prisi\u00f3n. Su obra maestra fue una r\u00e9plica funcional de la famosa estatua del Manneken Pis. El director de la prisi\u00f3n fue extra\u00f1amente amable y le regal\u00f3 una m\u00e1quina de escribir para que pudiera escribir despu\u00e9s de sus obligaciones diarias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fast, que esperaba utilizar su tiempo para escribir, no se atrevi\u00f3 a poner una sola palabra en el papel. En cambio, comenz\u00f3 a investigar. Estaba particularmente interesado en un movimiento alem\u00e1n fundado en 1914 por Clara Zetkin, Karl Liebknecht y Rosa Luxemburg que m\u00e1s tarde se fusion\u00f3 con el Partido Comunista Alem\u00e1n. El nombre de su grupo era Liga Epartaco. Fue su experiencia en Mill Point, con todas las ansiedades y temores que a menudo conlleva la prisi\u00f3n, la que lo inspir\u00f3 a escribir su novela Espartaco.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cNunca me arrepiento del pasado\u201d, escribi\u00f3, \u201cy si mi terrible experiencia ayud\u00f3 a escribir Espartaco, creo que vali\u00f3 la pena\u201d. Despu\u00e9s de todo, fue mientras estuvo encarcelado cuando \u201ccomenz\u00f3 a comprender m\u00e1s profundamente que nunca toda la agon\u00eda y la desesperaci\u00f3n de la clase baja\u201d. Como escribe Neruda en su poema dedicado al Ayuno: \u201cLas c\u00e1rceles de hoy ser\u00e1n la victoria de ma\u00f1ana\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">En busca de un editor<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de sus meses en prisi\u00f3n, fue liberado a un mundo donde el terror estaba en pleno apogeo. \u201cEl pa\u00eds estaba m\u00e1s cerca que nunca de un estado policial\u201d, escribi\u00f3 en su introducci\u00f3n a Espartaco en 1996. \u201cHoover, el jefe del FBI, asumi\u00f3 el papel de un dictador menor. El miedo a Hoover y sus expedientes sobre miles de liberales impregn\u00f3 el pa\u00eds\u201d. En ese entorno, Fast comenz\u00f3 a escribir un manuscrito que narra la cr\u00f3nica de Espartaco, el esclavo que se entren\u00f3 como gladiador y encabez\u00f3 una revuelta de esclavos en la antigua Roma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero al escribir un libro tambi\u00e9n viene la b\u00fasqueda de un editor que, en el caso de los escritores incluidos en la lista negra, eran tan accesibles para ellos como lo son los yates para los pobres, es decir, nada. Al antiguo editor de Fast, Angus Cameron de Little, Brown and Company, le gustaba Espartaco y accedi\u00f3 a publicarlo r\u00e1pidamente y con orgullo. Pero Hoover envi\u00f3 entonces a un agente federal a Boston, donde se reuni\u00f3 con el presidente de la editorial y le dio instrucciones directas de no publicar otro libro de Fast. La editorial abandon\u00f3 el libro, lo que provoc\u00f3 que Cameron dimitiera en protesta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de varios intentos fallidos de conseguir otros editores convencionales, Fast recurri\u00f3 a la autoedici\u00f3n. Su nombre y su notoriedad fueron suficientes para despertar el inter\u00e9s incluso sin editor. El libro se vendi\u00f3 bastante bien. Su familia vendi\u00f3 m\u00e1s de cuarenta mil copias del libro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pasar\u00edan a\u00f1os antes de que las principales editoriales recogieran el libro. Al final, vendi\u00f3 millones de copias y tuvo m\u00e1s de cien ediciones en m\u00e1s de cincuenta y seis idiomas. Tambi\u00e9n se convertir\u00eda en una famosa pel\u00edcula del mismo nombre. Pero primero, Fast y sus colaboradores deber\u00edan romper el control del anticomunismo sobre Hollywood.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El campo de concentraci\u00f3n estadounidense<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1947 Hollywood estaba cada vez m\u00e1s dividido en dos facciones polarizadoras: los miembros del Partido Comunista y sus simpatizantes, y los anticomunistas que se dedicaban a expulsarlos de la industria. Fue la reaccionaria Motion Picture Alliance la que empuj\u00f3 a la industria hacia estos campos opuestos, sin dejar pr\u00e1cticamente ning\u00fan espacio para la neutralidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los comunistas de Hollywood se opon\u00edan abiertamente al antisemitismo, el fascismo, el racismo y la explotaci\u00f3n laboral, y colaboraban con sus nombres reales en publicaciones \u201cpeligrosas\u201d como People\u2019s World, New Masses y el Daily Worker. \u201cVieron el peligro -el peligro real- para la gente de la industria que representaban las pr\u00e1cticas laborales de la \u00e9poca\u201d, dijo el abogado Carey McWilliams, m\u00e1s tarde editor de Nation, en una entrevista con Bruce Cook, bi\u00f3grafo de Trumbo. \u201cY sab\u00edan que los nazis no estaban fingiendo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de que el Comit\u00e9 de Actividades Antiamericanas de la C\u00e1mara de Representantes citara a los \u201cdiecinueve hostiles\u201d de Hollywood, m\u00e1s de siete mil personas se reunieron en el Shrine Auditorium de Los \u00c1ngeles antes de la partida del grupo hacia la capital. Aprovecharon su viaje a Washington para organizar m\u00edtines en Chicago y Nueva York antes de llegar a las audiencias. De los diecinueve originales, los once individuos que se negaron a cooperar con el comit\u00e9 pasaron a ser conocidos como los Diez de Hollywood. El und\u00e9cimo era el dramaturgo comunista alem\u00e1n Bertolt Brecht, que vivi\u00f3 en Estados Unidos tras huir de la Alemania nazi y luego, tras su audiencia, huy\u00f3 de Estados Unidos hacia Alemania Oriental.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre ellos se encontraba el guionista mejor pagado del grupo y tambi\u00e9n el testigo m\u00e1s hostil del comit\u00e9: Dalton Trumbo. \u201cSu trabajo\u201d, dijo Trumbo al investigador jefe Robert E. Stripling despu\u00e9s de pedirle que respondiera \u201cS\u00ed\u201d o \u201cNo\u201d, \u201ces hacer preguntas y el m\u00edo es responderlas. Responder\u00e9 con mis propias palabras. Muchas preguntas s\u00f3lo pueden ser respondidas \u201cs\u00ed\u201d o \u201cno\u201d por un idiota o un esclavo\u201d. Al salir, grit\u00f3: \u201c\u00a1Este es el comienzo de un campo de concentraci\u00f3n estadounidense!\u201d A finales de octubre de 1947, los Diez de Hollywood fueron citados por desacato al Congreso. Todos fueron condenados a prisi\u00f3n, Trumbo a un a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Comit\u00e9 de Actividades Antiamericanas y el Acuerdo Waldorf de 1947, el pacto entre estudios y ejecutivos que impuso las listas negras, devastaron a muchos en la industria del entretenimiento. \u201cLa gente estaba asombrada por los suicidios de esa \u00e9poca y las cosas incre\u00edbles que estaban sucediendo en ese momento\u201d, recuerda McWilliams. \u201cEl uso de la libertad\u201d, escribi\u00f3 Trumbo en 1949 en The Time of the Toad, \u201cla misma invocaci\u00f3n de la Declaraci\u00f3n de Derechos es un procedimiento extremadamente peligroso\u201d. Trumbo dirigi\u00f3 su indignaci\u00f3n moral no s\u00f3lo contra los conservadores, sino tambi\u00e9n contra los colaboradores liberales en la caza de brujas anticomunista y contra aquellos que permanecieron pasivos.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La hora del sapo<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero lejos de purgar completamente la industria de comunistas, las listas negras los empujaron a las sombras. Las listas negras han creado un nuevo mercado en Hollywood: el mercado negro. Los guiones de las personas incluidas en la lista negra se vendieron con nombres falsos o con el nombre de otros escritores. Mientras esperaba que se escuchara su apelaci\u00f3n, Trumbo se gan\u00f3 la vida modestamente escribiendo guiones de bajo presupuesto para los hermanos King, una productora de pel\u00edculas de serie B. Entre la audiencia de 1947 y su entrada en el sistema penal estadounidense en 1950, Trumbo, bajo nombres falsos, produjo dieciocho guiones. \u201cNinguno\u201d, insisti\u00f3, \u201cfue muy bueno\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para Trumbo, el Instituto Correccional Federal en Ashland, Kentucky, fue similar a la experiencia de Fast en Mill Point; es decir, afortunadamente, sin incidentes. Trumbo no estaba completamente solo en prisi\u00f3n. De hecho, estaba a poca distancia, veinticuatro pulgadas para ser exactos, de otro miembro de Hollywood Ten, John Howard Lawson. M\u00e1s tarde se les uni\u00f3 Adrian Scott.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Agotado por las manifestaciones y los escenarios incesantes, Trumbo casi salud\u00f3 ciertos aspectos de la vida carcelaria. En prisi\u00f3n se encontr\u00f3 con contrabandistas y falsificadores, muchos de los cuales eran analfabetos. Ley\u00f3 y escribi\u00f3 cartas para un licorero llamado Cecil, cuya esposa cuidaba sola de cinco ni\u00f1os enfermos, luchando por mantenerlos calientes y alimentados. Esos once meses en Ashland cambiaron a Trumbo en muchos sentidos. Anteriormente un escritor nocturno, ahora s\u00f3lo escrib\u00eda durante el d\u00eda. Una vez inmune al sonido de un silbato, se detuvo instant\u00e1neamente para formar fila. Pero nunca abandon\u00f3 sus principios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1956 Trumbo hab\u00eda regresado a Hollywood y dominaba el arte del mercado negro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de cumplir sus condenas, John Wexley, Albert Maltz, Ring Lardner, Ian Hunter, Dalton Trumbo y muchos otros en la lista negra vivieron exiliados en la Ciudad de M\u00e9xico, buscando trabajo y refugio del acoso persistente del FBI. Un d\u00eda, el guionista canadiense Hugo Butler, incluido en la lista negra, arrastr\u00f3 a Dalton y Cleo Trumbo a ver una corrida de toros. Una corrida de toros termina con un indulto, o perd\u00f3n del toro, que se concede despu\u00e9s de que la multitud agita pa\u00f1uelos en apoyo a la demostraci\u00f3n de valent\u00eda de un toro. El evento inspir\u00f3 la pel\u00edcula de Trumbo The Brave One (1956), un drama que sigue a un ni\u00f1o y su toro. La pel\u00edcula gan\u00f3 un Oscar bajo el seud\u00f3nimo de Trumbo, Robert Rich. Fue la primera grieta en el muro de las listas negras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La prensa escuch\u00f3 rumores de que Trumbo era Robert Rich. En lugar de confirmarlos, expuso el alcance del mercado negro de Hollywood al se\u00f1alar a la prensa otros escritores incluidos en la lista negra que podr\u00edan haberlo escrito. En 1956 Trumbo hab\u00eda regresado a Hollywood y dominaba el arte del mercado negro. Ten\u00eda muchos seud\u00f3nimos y escritores que ofrec\u00edan sus nombres para ayudarlos a iniciarse en la industria. John Abbott, Sam Jackson, CF Demaine y Peter Finch fueron s\u00f3lo algunos de sus \u201calter ego\u201d. Lo que demostr\u00f3 en su naturaleza estrat\u00e9gica y elusiva fue que cualquier gui\u00f3n pod\u00eda ser escrito por un comunista usando un nombre falso o por un guionista fachada. La lista negra s\u00f3lo era efectiva en la medida en que los empresarios estuvieran dispuestos a hacerla cumplir, y la marea estaba cambiando.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Espartaco soborna al gobierno franquista<\/h3>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/mpr21.info\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/espartaco.png?resize=219%2C300&amp;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-46683\"\/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El primer borrador del gui\u00f3n de Espartaco fue escrito por Fast, pero no fue lo suficientemente r\u00e1pido como para completar el trabajo a tiempo. Los Gladiadores de Arthur Koestler, un libro con un tema similar, estaba en camino a la producci\u00f3n, y la productora de Kirk Douglas, Bryna Productions, que produjo Espartaco, estaba lista para llevarlo a la pantalla. As\u00ed que Douglas recurri\u00f3 al bol\u00edgrafo m\u00e1s r\u00e1pido de Occidente, Dalton Trumbo, firmado bajo el seud\u00f3nimo de Sam Jackson.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">R\u00e1pidamente comenzaron a filmar, pero el director original, Anthony Mann, choc\u00f3 con Douglas. Al parecer, olvidando que Douglas no s\u00f3lo era la estrella de la pel\u00edcula sino tambi\u00e9n el jefe, Mann fue despedido. Douglas lo reemplaz\u00f3 con Stanley Kubrick, a quien llam\u00f3 \u201cun ni\u00f1o arrogante del Bronx\u201d. Muchos problemas surgieron a lo largo del rodaje de la pel\u00edcula. Desde los censores que restringieron cualquier contenido vagamente sexual u homosexual, hasta sobornar al gobierno espa\u00f1ol de Franco para que usara soldados en una escena. La pel\u00edcula fue una tarea vasta y compleja.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el momento del rodaje, no estaba claro si Trumbo y Fast podr\u00edan aparecer en los cr\u00e9ditos en la pantalla. La d\u00e9cada de 1950 estaba llegando a su fin y no estaba claro si las listas negras eran efectivas en ese momento. El debate se acalor\u00f3 cuando Mann anunci\u00f3 que Trumbo, no Sam Jackson, hab\u00eda escrito la pel\u00edcula. Las columnas de chismes recogieron la noticia y, por primera vez en una d\u00e9cada, se revel\u00f3 la portada de Trumbo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El p\u00fablico acudi\u00f3 en masa para ver una pel\u00edcula cuya pantalla de t\u00edtulo mostraba los nombres de dos subversivos comunistas convictos, Howard Fast y Dalton Trumbo. Luego se public\u00f3 la edici\u00f3n del New York Times del 19 de enero de 1960, proclamando en la portada que Trumbo ser\u00eda acreditado como guionista de la siguiente producci\u00f3n de Otto Preminger, Exodus.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hollywood se estaba sumergiendo en la ola de las listas negras. \u00bfHabr\u00eda una respuesta represiva? En caso contrario, \u00bfsignificar\u00eda el fin del macartismo? \u00bfEl p\u00fablico boicotear\u00eda la pel\u00edcula o la celebrar\u00eda? Cuando se estren\u00f3 Spartacus, los cines de todo el pa\u00eds se\u00f1alaron con el dedo medio a la represi\u00f3n anticomunista de la \u00e9poca. El p\u00fablico acudi\u00f3 en masa para ver una pel\u00edcula cuya pantalla de t\u00edtulo mostraba los nombres de dos subversivos comunistas convictos, Howard Fast y Dalton Trumbo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Siguieron piquetes, pero eran relativamente reservados. Un grupo llamado Veteranos Cat\u00f3licos fue el m\u00e1s ruidoso. Sin embargo, apoyaron plenamente la pel\u00edcula inglesa estrenada a principios de ese a\u00f1o, llamada Conspiracy of Hearts, sobre monjas cat\u00f3licas que protegen a ni\u00f1os jud\u00edos de los nazis. El gui\u00f3n hab\u00eda sido acreditado a Robert Presnell Jr, pero en realidad fue escrito por Dalton Trumbo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las listas negras, a todos los efectos, se hab\u00edan acabado. En 1960 Kennedy fue elegido presidente y poco despu\u00e9s fue al cine con su hermano. Ante una serie de pel\u00edculas que podr\u00edan haber visto, los hermanos cat\u00f3licos eligieron nada menos que Espartaco, cruzando el piquete de los veteranos cat\u00f3licos para asestar un golpe mortal a las listas negras. Cuando Kennedy sali\u00f3 del cine y le preguntaron qu\u00e9 pensaba de la pel\u00edcula, simplemente respondi\u00f3: era una buena pel\u00edcula.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEl terrible castigo de la crucifixi\u00f3n ha sido anulado con la \u00fanica condici\u00f3n de que se identifique el cuerpo o la persona viva del esclavo llamado Espartaco\u201d, grita un soldado romano en una famosa escena final de Espartaco. Kirk Douglas se pone de pie, pero sus dos vecinos lo siguen al un\u00edsono y gritan \u201cSoy Espartaco\u201d, mientras otros mil esclavos se levantan detr\u00e1s de ellos. Espartaco se convirti\u00f3 en un seud\u00f3nimo de resistencia, de libertad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Howard Fast y Dalton Trumbo estuvieron entre los miles de comunistas en Estados Unidos que lucharon contra el macartismo. Era una \u00e9poca en la que, como dijo Trumbo, \u201clos demonios nos estaban persuadiendo de que la mejor defensa de la libertad era abandonarla por completo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fuente: Taylor Dorrell https:\/\/jacobin.com\/2023\/09\/trumbo-fast-spartacus-hollywood-blacklists-red-scare<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La pel\u00edcula Epartaco, estrenada en 1960, cuenta la historia de una revuelta de esclavos en la antigua Roma. Fue escrita por dos comunistas incluidos en las listas negras de Hollywood. Su llegada a los cines fue una burla a la caza de brujas macartista.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":1441,"comment_status":"open","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[],"class_list":["post-1440","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-arte-y-revolucion"],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/cncomunistas.org\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/trumbo2.webp?fit=1032%2C615&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cncomunistas.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1440","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cncomunistas.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cncomunistas.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cncomunistas.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cncomunistas.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1440"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/cncomunistas.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1440\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1442,"href":"https:\/\/cncomunistas.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1440\/revisions\/1442"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cncomunistas.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1441"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cncomunistas.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1440"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cncomunistas.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1440"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cncomunistas.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1440"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}